
Los combustibles volverán a encarecerse en Honduras a partir del lunes 14 de septiembre, en medio de nuevas presiones del mercado internacional que obligaron al Gobierno a ampliar el apoyo temporal destinado a contener parte de las alzas.
La Secretaría de Energía informó que el porcentaje de apoyo para la gasolina regular y el diésel pasará del 50% al 65%, una medida con la que el Ejecutivo busca evitar que todo el incremento internacional llegue directamente a los consumidores.
Aun con esa intervención, los precios subirán.
Tegucigalpa: el diésel superará los L148
En Tegucigalpa, la gasolina súper aumentará L3,85 (US$0,14) y se venderá a L143,73 (US$5,37) por galón.
La regular subirá L1,47 (US$0,05) y quedará en L130,51 (US$4,87). El Gobierno aplicará sobre este combustible un apoyo temporal de L2,76 (US$0,10) por galón.
El diésel, uno de los combustibles con mayor impacto sobre transporte y costos productivos, aumentará L2,32 (US$0,09)hasta L148,01 (US$5,53), mientras el Estado absorberá otros L4,35 (US$0,16) mediante el apoyo económico.
El queroseno llegará a L129,86 (US$4,85) después de subir L3,86 (US$0,14).

San Pedro Sula también recibe aumentos
En San Pedro Sula, la súper subirá L3,76 (US$0,14) y alcanzará L139,49 (US$5,21).
La regular aumentará L1,42 (US$0,05) hasta L126,37 (US$4,72), con un apoyo gubernamental equivalente a L2,67 (US$0,10).
Por su parte, el diésel llegará a L143,83 (US$5,37) después de aumentar L2,25 (US$0,08). El Ejecutivo asumirá L4,23 (US$0,16) adicionales por galón para contener el incremento.
El queroseno subirá L3,77 (US$0,14) y se venderá a L125,58 (US$4,69).

El gas doméstico será la excepción
El cilindro de GLP doméstico de 25 libras conservará su precio.
En Tegucigalpa continuará en L249,62 (US$9,32) y en San Pedro Sula en L228,47 (US$8,53).
Para conseguirlo, el Gobierno mantendrá un apoyo de L33,46 (US$1,25) en Tegucigalpa y L33,81 (US$1,26) en San Pedro Sula.
El GLP vehicular sí aumentará L0,96 (US$0,04): quedará en L49,94 (US$1,86) en Tegucigalpa y L46,41 (US$1,73) en San Pedro Sula.

El subsidio evita una subida mayor, pero no elimina el impacto
La decisión de incrementar el apoyo del 50% al 65% muestra la presión que el mercado internacional está colocando sobre la estructura interna de precios.
En la práctica, el Estado absorbe parte del incremento que de otro modo llegaría completo al consumidor.
Pero ese alivio tampoco es gratuito: la diferencia termina trasladándose a las cuentas públicas, por lo que mientras más tiempo permanezcan elevados los combustibles internacionales, mayor será el costo fiscal de mantener el mecanismo.
El diésel merece especial atención porque su precio puede trasladarse indirectamente a otros productos mediante transporte, agricultura, generación y distribución de mercancías.
Honduras comienza así otra semana con una paradoja: el Gobierno aumenta el subsidio para proteger el bolsillo, pero los consumidores pagarán más de todos modos.




