Gabriela Pérez fue asesinada a tiros en septiembre de 2023

A casi tres años del crimen de Gabriela Pérez, la mujer que fue asesinada a tiros durante un almuerzo del gremio Sindicato de Obreros y Empleados de Empresas de Limpieza, Servicios y Afines de Córdoba (Soelsac) en la ciudad de Córdoba, este martes comenzó el juicio en el que se intenta determinar si Gustavo Herrera, hermano de la víctima, fue el autor de los disparos fatales.

Al comienzo del proceso, que se lleva a cabo ante la Cámara Tercera del Crimen y con jurados populares, luego de que unas semanas atrás se agravara la imputación, la defensa de Herrera sostuvo que es inocente. Asimismo, hizo hincapié en una pericia clave.

Según consigna el medio Cadena 3, el abogado Sebastián Lascano aseguró en la primera audiencia que su cliente no es el autor de los disparos, a pesar de la evidencia de videos que lo implican.

En esa línea, el letrado señaló que, aunque la fiscalía presentó videos en los que parece identificarse a Herrera como el presunto tirador, una pericia interdisciplinaria establece diferencias corporales significativas que cuestionan esa identificación.

“Esa va a ser la base de nuestra defensa en el juicio”, sostuvo Lascano ante el tribunal.

Como sustento a este planteo, el abogado argumentó que su defendido se encontraba en su domicilio al momento de los hechos y aseguró que esta versión fue respaldada por el testimonio de su concubina. “Nuestra función como defensores es ejercer el derecho de defensa”, puntualizó.

En cuanto a las conexiones sindicales, Lascano enfatizó que Herrera no pertenece a ningún sindicato ni grupo delictivo. No obstante, reconoció que “existe un conflicto sindical” al que hace referencia el dirigente Sergio Fittipaldi, titular del Soelsac, en declaraciones recientes, quien vinculó el crimen con disputas dentro de los sindicatos.

Ante el tribunal, según consigna El Doce, el dirigente sostuvo que el Surrbac buscaba controlar Soelsac y relacionó esa disputa con intereses de mayor alcance. De acuerdo a su declaración, el gremio de recolectores pretendía dominar a las barrabravas de Talleres y Belgrano, mientras que al mismo tiempo buscaba tener injerencia en la venta de drogas en Córdoba.

Querían el control territorial para vender drogas”, afirmó Fittipaldi durante su testimonio.

El reclamo de la familia de la víctima

Liliana, la madre de Gabriela Pérez, denunció que no los dejan ingresar a la sala para presenciar las audiencias.

La mujer habló con Canal 10 y se mostró compungida por la situación, al mismo tiempo que reclamó por una respuesta por parte de la Justicia.

No nos dicen nada, no nos dicen por qué no podemos entrar”, expresó.

Gabriela Pérez era el sostén de su familia.

Por su parte, Gisela, la hermana de Gabriela, señaló que uno de los motivos por los cuales no pueden entrar podía ser que, al ser familiares de la víctima, puedan ser citados como testigos a declarar.

Sin embargo, ante esa opción, la madre remarcó que no estaba en el momento del hecho: “Yo me enteré cuando me fueron a avisar que mi hija estaba en el hospital y estaba mal, que estaba por morir”.

Y por último, planteó: “Yo pido justicia por mi hija y justicia por mi hijo”.

El crimen y los acusados

El hecho ocurrió el pasado 9 de septiembre, cuando Gabriela se encontraba en un almuerzo del Soelsac que se llevaba a cabo en el Club Yapeyú. De repente, comenzaron a escucharse detonaciones desde afuera del establecimiento. Un disparo ingresó al lugar e impactó en el cuello de la joven, provocándole la muerte.

El tirador fue captado por las cámaras de seguridad de la zona; estaba vestido con un buzo azul y chaleco negro y tenía su rostro cubierto: usaba barbijo y gorra. Las imágenes fueron de gran relevancia para la causa.

En consecuencia, se inició una investigación que dio un giro inesperado, puesto que el principal acusado por el asesinato es el hermano de la víctima, Gustavo Herrera. El hombre fue detenido a finales de octubre de ese año.

Para dar con Herrera, la fiscal Silvana Fernández investigó denuncias cruzadas entre Soelsac y el Surrbac, el gremio que dirige Franco Saillén y quien iba a competir en la elección de Junta Electoral del sindicato de limpieza con Fittipaldi. De esta manera, pudo establecer que Herrera tenía la intención de amedrentar, pero no de matar.