El anturio o anthurium es una planta muy elegida para la decoración del hogar. Esto se debe no solo a sus llamativas hojas en forma de corazón, sino también porque suele adaptarse muy bien al interior de la vivienda y porque puede mantener sus flores durante mucho tiempo, siempre que reciba los cuidados adecuados.

A pesar de que es muy resistente, existen ciertas consideraciones sobre la luz, el agua, la humedad y la temperatura que ayudan a que se desarrolle de la mejor manera. En específico, hay que prestar atención al riego y la ubicación, dado que el exceso de agua y el sol directo pueden tener un impacto negativo en las hojas y raíces.

Cómo cuidar un anturio: claves de iluminación y temperatura

El género anthurium agrupa a unas 800 especies. Entre ellas, la más popular es Anthurium andreanum, que tiene hojas en forma de corazón y brácteas rojas, que no son flores, sino un tipo de hojas. También es conocido el Anthurium crystallinum, con hojas con nervios muy marcados en blanco.

Sea cual sea la variante, los cuidados son similares. En primer lugar, la iluminación es clave para el crecimiento y la floración del anturio. Necesita mucha luz natural, pero de manera indirecta, dado que si está expuesta sol de manera directa durante mucho tiempo, pueden producirse quemaduras en las hojas.

Las brácteas (de color rojo) en realidad no son flores sino un tipo de hoja protectora. (Imagen Pexels)
Las brácteas (de color rojo) en realidad no son flores sino un tipo de hoja protectora. (Imagen Pexels)

Por lo tanto, lo mejor es tenerlo en un ambiente luminoso, como por ejemplo cerca de una ventana, pero sin que los rayos peguen en la planta.

En tanto, si está en un sitio con sombra y no recibe mucha iluminación, puede producir menos flores y tener un crecimiento más lento.

La temperatura también es otra consideración a tener en cuenta. Lo ideal es que se mantenga entre 18 °C y 28 °C, alejado de corrientes de aire frío. Por eso, es clave excitar que esté frente al aire acondicionado.

Cuánto riego y humedad necesita el anturio para crecer fuerte

El exceso de agua es uno de los principales problemas que puede tener el anturio. El sustrato debe mantenerse ligeramente húmedo, pero sin que se formen charcos de agua, dado que las raíces podrían pudrirse.

El anturio es muy fácil de cuidar y resiste diferentes condiciones. Foto: Pexels
El anturio es muy fácil de cuidar y resiste diferentes condiciones. Foto: Pexels

En específico, durante el verano puede necesitar uno o dos riegos por semana, mientras que en invierno la frecuencia puede reducirse. La clave es evitar que la tierra esté siempre mojada.

Asimismo, la humedad ambiental sí es importante, debido a que se trata de una planta de origen tropical. Para lograr esto, se puede colocar la maceta sobre una bandeja con piedras húmedas, sin que el fondo esté en contacto directo con el agua.

Problemas frecuentes con el anturio y cómo saber cuál es la causa

Existen diferentes problemas que pueden aparecen en el anturio y no todos se deben a la misma causa.

Estos son los más habituales:

  • Hojas amarillas: suelen relacionarse con un exceso de riego o un mal drenaje en la maceta. También pueden aparecer por falta de luz, bajas temperaturas o falta de nutrientes.
  • Puntas marrones o secas: pueden indicar que la humedad ambiental es demasiado baja. Otras causas son la falta de agua, el sol directo o la cercanía a calefactores y otras fuentes de calor.
  • Manchas marrones, negras o amarillentas: pueden estar relacionadas con hongos, bacterias o un exceso de humedad. En este caso, conviene retirar las hojas afectadas, mejorar la ventilación y evitar que las hojas permanezcan mojadas.
  • Plagas: algunas de las más frecuentes son araña roja, cochinillas, pulgones, trips o mosca blanca. Para controlarlas, se debe limpiar las hojas con un paño húmedo o usar agua con un jabón suave.