
La junta directiva del Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, elegida por el presidente Donald Trump, ha votado este martes nuevamente a favor de cerrar el edificio en el marco de las renovaciones previstas desde hace meses y en medio de la disputa judicial para renombrar el centro con el apellido del magnate.
La junta ha defendido una vez más que, tras el derrumbe parcial del techo del vestíbulo principal, el edificio no es seguro y debe cerrarse de inmediato para acometer las debidas reparaciones, según ha recogido la cadena NBC News.
Es la tercera vez desde febrero que la junta vota sobre el cierre después de que la representante demócrata por Ohio, Joyce Beatty, haya impugnado cada una de las decisiones ante los tribunales, alegando que sus responsables no han planteado opciones para mantener abiertas algunas zonas del centro durante las citadas obras.
El juez del distrito de Columbia Christopher Cooper ha dictaminado este mismo martes que el apellido de Trump no puede aparecer en el edificio sin la aprobación del Congreso tras una disputa judicial que se prolonga desde que el presidente decidiera en diciembre de 2025 añadir su nombre a la fachada y que provocó que los operarios tuviesen que retirar el letrero colocado por el magnate.
En un intento por controlar la institución, Trump destituyó a la mitad de los miembros de la junta, asegurándose así el voto positivo del órgano rector responsable de dirigir, administrar y mantener esta importante institución cultural. La decisión produjo una cascada de cancelaciones por parte de los artistas, en medio de las críticas de la oposición demócrata.
El Congreso estadounidense estableció el Centro Cultural Nacional en 1958 para presentar programas musicales, conferencias y otros programas de arte para jóvenes y ancianos, una institución que fue renombrada por ley tras la muerte del presidente Kennedy.




