Buenos Aires, 9 septiembre (NA) -- Luego de dos reuniones en Casa Rosada entre referentes del Gobierno y el PRO, los dirigentes de La Libertad Avanza (LLA) de la provincia de Buenos Aires aceleraron conversaciones para diagramar un frente en 2027 en el principal distrito electoral. No solo con sus hipotéticos socios amarillos: también empezaron a hablar con dirigentes de la Unión Cívica Radical (UCR). Un dirigente violeta que camina territorios y que se encuentra en la cocina de los armados califica estas conversaciones de “preliminares”. E indica que todavía resta mucho camino por recorrer. La idea, aporta, es converger en una alianza “para frenar al kirchnerismo” en la Provincia. Pero le anticipa a Agencia Noticias Argentinas que habrá dificultades. Sucede que no todo el radicalismo bonaerense tiene la idea de unirse a este frente. “Hay muchas críticas a la gestión de Javier Milei”, aporta esta figura libertaria tras algunas charlas con armadores del espacio centenario. Por lo cual, cree que no toda la UCR se configurará detrás de esta intención que planteó la cúpula partidaria. “Todos dicen que vienen pero sabemos que no va a ser así. La idea es que haya un consenso para enfrentar al kirchnerismo pero es difícil”, agregó la fuente. Otras voces partidarias señalaron que los intendentes radicales ya están sumergidos en las conversaciones con libertarios para ver de que manera diseñar listas y definir candidaturas. No es una posición unánime: hay quienes aseguraron ante este medio que todavía no se establecieron esos contactos. Por otro lado, en la fuerza libertaria reconocen que con el partido que tiene como titular a Mauricio Macri existen “tires y aflojes”. Creen que hay que cuidar el estado de la relación a como de lugar porque es una orden directa de la presidenta de partido, Karina Milei. Aunque aparecen dirigentes que ven posibilidades concretas de competir en aquellas localidades que hoy gestiona el PRO. Lógicamente, las ganas de estos cuadros de LLA no son vistas con buenos ojos en el partido macrista. Porque el pacto inicial indica que en aquellos municipios bajo conducción amarilla deben contar con candidatos oficiales. Es decir, en Vicente López por ejemplo, cuya gestión tiene a Soledad Martínez al frente, el PRO definirá postulaciones. Mismo caso plantean para Zárate. Y el mileísmo no debería tener lugar para objeciones, ni siquiera a la hora de colocar nombres para los concejos deliberantes. Es una posición que refuerzan cerca de aquellos dirigentes que acuden a la Casa Rosada para sentarse con funcionarios nacionales. Otro dato que se instaló en la superficie y que puede complicar el pacto: hay voces amarillas que ven que en los órganos parlamentarios de cada localidad no hay orden entre los concejales libertarios. En concreto, ven que los bloques están divididos por fricciones internas y que en muchas ocasiones terminan jugando a favor de los intendentes del Partido Justicialista. Pese al ruido, la mesa LLA – PRO que se reúne cada dos semanas y que tiene al subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, al jefe de Gabinete Diego Santilli, al titular de la Cámara baja Martín Menem y a los diputados nacionales amarillos Cristian Ritondo y a Fernando De Andreis, seguirá con los encuentros. Ritondo ya lo expresó: "Cuanto más claro esté el horizonte político, eso le va a dar más certidumbre a la Argentina de lo que va a pasar el año que viene. Estamos trabajando en esa dirección, no nos pusimos fechas, pero estamos para tener un acuerdo importante y profundo para el año que viene", planteó. Agencia NA