La torta frita es uno de los grandes clásicos de la gastronomía rioplatense. Su aroma suele estar asociado a los días de lluvia, las reuniones familiares y el mate compartido, aunque su preparación tradicional implica una fritura profunda que aumenta considerablemente su contenido de grasa.
Una alternativa cada vez más elegida es hacerlas al horno. El resultado conserva el sabor y la textura característica, pero con una cocción más liviana, pareja y sin necesidad de freír.
Qué ingredientes necesitás
Para unas 4 porciones:
- 500 g de harina 000
- 1 cucharadita de sal
- ½ cucharadita de polvo para hornear
- 50 g de manteca o margarina derretida
- 200 ml de agua tibia (aproximadamente)
Cómo hacer torta frita al horno
- Mezclá los ingredientes secos: colocá la harina, la sal y el polvo para hornear en un bowl grande. Incorporá la manteca derretida y agregá el agua tibia de a poco hasta formar una masa suave y homogénea.
- Dejá descansar la masa: cubrila con un repasador limpio y dejala reposar durante 20 minutos para que se relaje y sea más fácil de estirar.
- Formá las tortas fritas: estirá la masa hasta lograr un grosor de aproximadamente 1 centímetro, cortá discos y haceles un pequeño agujero en el centro para evitar que se inflen demasiado.
- Llevalas al horno: acomodalas en una bandeja aceitada o con papel manteca y cocinalas en horno precalentado a 200 °C durante 10 a 12 minutos, hasta que estén bien doradas.
- Servilas: dejalas enfriar unos minutos y, si preferís una versión dulce, espolvorealas con un poco de azúcar.

Por qué elegir la versión al horno
La principal ventaja de esta receta es que reduce significativamente la cantidad de grasa al eliminar la fritura. Además, ensucia mucho menos la cocina y ofrece una cocción uniforme que deja una superficie crocante y un interior tierno.
Perfectas para una tarde de lluvia, estas tortas fritas al horno demuestran que es posible disfrutar de un clásico argentino con una versión más liviana, sin perder su esencia.

