Con tres ingredientes principales y unos minutos de preparación, podés hacer una polenta crocante al horno que rinde hasta 10 porciones. Queda dorada por fuera, suave por dentro y es ideal para servir como acompañamiento, entrada o plato principal.
La polenta es una de las recetas más rendidoras y económicas de la cocina. En esta versión, el queso aporta cremosidad y el horno crea una costra gratinada que transforma un clásico en una preparación diferente.
Cómo hacer una polenta crocante al horno
Ingredientes
- 1 taza de polenta
- 3 tazas de agua
- 80 g de queso rallado o en hebras
- Sal y pimienta a gusto
- 1 cucharada de manteca o aceite
- Queso extra para gratinar (opcional)
Receta paso a paso
- Calentá el agua: colocá las tres tazas de agua en una olla con sal y llevalas al fuego.
- Incorporá la polenta: cuando el agua esté caliente, agregala en forma de lluvia mientras revolvés para evitar grumos.
- Cociná hasta espesar: seguí mezclando hasta obtener una preparación firme y cremosa.
- Sumá el queso: retirala del fuego e incorporá los 80 gramos de queso hasta que se derrita por completo.
- Pasá a una fuente: enmantecá o aceitá una fuente para horno y distribuí la polenta en una capa pareja.
- Gratiná: agregá queso extra por encima si querés una superficie más crocante y cociná en horno fuerte hasta que quede bien dorada.
- Dejá reposar: esperá unos minutos antes de cortar en cuadrados o bastones para que mantenga mejor la forma.

El secreto para que quede bien crocante
Para lograr una polenta dorada y crocante, es importante que la mezcla no quede demasiado líquida. Cuanto más firme sea al extenderla en la fuente, mejor conservará su estructura durante el horneado.
Además, una capa de aproximadamente 2 centímetros de espesor permite que el calor llegue de manera uniforme y genere una costra gratinada sin secar el interior.
Con qué acompañar esta receta
La polenta al horno combina muy bien con distintas preparaciones y también puede servirse sola. Algunas ideas son:
- Carnes a la plancha o al horno
- Pollo grillado
- Salsa de tomate y albahaca
- Verduras asadas
- Huevos fritos o pochados
- Quesos untables y hierbas frescas



