Con tres ingredientes principales y unos minutos de preparación, podés hacer una polenta crocante al horno que rinde hasta 10 porciones. Queda dorada por fuera, suave por dentro y es ideal para servir como acompañamiento, entrada o plato principal.

La polenta es una de las recetas más rendidoras y económicas de la cocina. En esta versión, el queso aporta cremosidad y el horno crea una costra gratinada que transforma un clásico en una preparación diferente.

Cómo hacer una polenta crocante al horno

Ingredientes

  • 1 taza de polenta
  • 3 tazas de agua
  • 80 g de queso rallado o en hebras
  • Sal y pimienta a gusto
  • 1 cucharada de manteca o aceite
  • Queso extra para gratinar (opcional)

Receta paso a paso

  1. Calentá el agua: colocá las tres tazas de agua en una olla con sal y llevalas al fuego.
  2. Incorporá la polenta: cuando el agua esté caliente, agregala en forma de lluvia mientras revolvés para evitar grumos.
  3. Cociná hasta espesar: seguí mezclando hasta obtener una preparación firme y cremosa.
  4. Sumá el queso: retirala del fuego e incorporá los 80 gramos de queso hasta que se derrita por completo.
  5. Pasá a una fuente: enmantecá o aceitá una fuente para horno y distribuí la polenta en una capa pareja.
  6. Gratiná: agregá queso extra por encima si querés una superficie más crocante y cociná en horno fuerte hasta que quede bien dorada.
  7. Dejá reposar: esperá unos minutos antes de cortar en cuadrados o bastones para que mantenga mejor la forma.
La mezcla de estos ingredientes forma un pastel crocante de polenta. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La mezcla de estos ingredientes forma un pastel crocante de polenta. (Imagen ilustrativa generada con IA)

El secreto para que quede bien crocante

Para lograr una polenta dorada y crocante, es importante que la mezcla no quede demasiado líquida. Cuanto más firme sea al extenderla en la fuente, mejor conservará su estructura durante el horneado.

Además, una capa de aproximadamente 2 centímetros de espesor permite que el calor llegue de manera uniforme y genere una costra gratinada sin secar el interior.

Con qué acompañar esta receta

La polenta al horno combina muy bien con distintas preparaciones y también puede servirse sola. Algunas ideas son:

  • Carnes a la plancha o al horno
  • Pollo grillado
  • Salsa de tomate y albahaca
  • Verduras asadas
  • Huevos fritos o pochados
  • Quesos untables y hierbas frescas