
Naín Andrés Pérez Toncel, alias Bendito Menor, fue abatido en la madrugada del 4 de septiembre en Riohacha. Horas después, una caravana de motociclistas armados escoltó su féretro por las mismas calles que él había recorrido en julio desafiando a las autoridades, con disparos al aire y el corrido que sus seguidores le habían dedicado en vida.
Una vez dentro de la ciudad, la caravana continuó por las calles de Riohacha con la misma ostentación, según registró el usuario Idinael Fernández, que compartió el clip. “Quien es despedido por hombres armados como un héroe”, escribió, añadiendo que lo ocurrido demostraba “la gobernanza criminal en La Guajira”.
El periodista Jacobo Solano documentó en X el momento en que el féretro de Pérez Toncel ingresaba a Riohacha por La Troncal del Caribe. Las imágenes mostraban una columna de motociclistas que avanzaba a su costado mientras las detonaciones de pistola y fusil se sucedían sin pausa. De fondo, el corrido compuesto en su nombre marcaba el ritmo de una procesión que sus seguidores trataron como un desfile de honor.
La escena en La Troncal no fue un episodio aislado
En un tercer video difundido por Solano, los protagonistas ya no eran simples acompañantes: el periodista identificó a los presentes como comandos de las ACSN.
La organización que el Estado acaba de golpear con la Operación Centinela de la Patria salió a la calle armada y en formación para despedir a su jefe caído. “Un claro mensaje de guerra al gobierno de Abelardo de la Espriella”, escribió Solano al publicar las imágenes.
Los tiros en ráfaga que cerraron el cortejo condensaron la paradoja del operativo: el mismo grupo armado que perdió a su cabecilla demostró, horas después y en plena luz del día, que conserva capacidad de movilización, armamento y control territorial en la capital de La Guajira.
La muerte de Pérez Toncel eliminó al jefe del frente Javier Cáceres, pero las imágenes del entierro advirtieron que la estructura que él comandaba sigue en pie.
La muerte llegó por un error propio
La caída del cabecilla del frente Javier Cáceres de las ACSN tuvo un origen que las autoridades no tardaron en revelar: el propio Pérez Toncel activó su teléfono celular alrededor de las 7:00 p. m. del jueves 3 de septiembre para desmentir rumores que circulaban sobre su muerte.
Esa llamada permitió a los equipos de inteligencia localizarlo en una vivienda del barrio Los Olivos, en Riohacha, cerca del aeropuerto Almirante Padilla.
Según se conoció, la Operación Centinela de la Patria fue ejecutada por la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) y la Dirección de Inteligencia Policial (Dipol) de la Policía Nacional, con respaldo tecnológico y de inteligencia de Estados Unidos.
Agentes estadounidenses habían hecho presencia horas antes en Santa Marta, Cartagena y Riohacha, ciudades donde el señalado cabecilla coordinaba actividades de narcotráfico y extorsión, según consignó El Tiempo.
El cerco comenzó cerca de las 11:30 p. m. del jueves. Helicópteros sobrevolaron la zona mientras unidades especiales del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) irrumpían en el inmueble. El enfrentamiento se prolongó hasta pasadas las 2:00 a. m. del viernes 4 de septiembre.
Cuatro muertos, incluida su pareja
Naín Andrés Pérez Toncel, de 26 años, murió junto a tres personas más: su pareja sentimental, Rosa Angélica Tarazona, alias La Bebecita, y dos escoltas identificados como alias El Tío y alias Casiloco. Los cuerpos fueron trasladados primero al Batallón de Infantería Mecanizado No. 6 de Riohacha y luego a Barranquilla para los procedimientos forenses a cargo de Medicina Legal.
El presidente Abelardo de la Espriella viajó a La Guajira la mañana del viernes y ofreció una rueda de prensa frente a los cuatro cuerpos.
“Gracias a una operación impecable realizada por nuestra Policía Nacional por un Comando Especial de la Dijín, se dio de baja a uno de los más peligrosos delincuentes de nuestro país”, declaró el mandatario.

Sostuvo que Pérez Toncel tenía “arrodillada” a la población de La Guajira y el Caribe.
Un criminal que desafiaba al Estado en redes sociales
Pérez Toncel había ingresado a las ACSN en 2019 como sicario de alias Pinocho. En pocos años escaló hasta comandar el frente Javier Cáceres, con control territorial en La Guajira, Magdalena y Cesar. La estructura, heredera del paramilitarismo y antes conocida como Los Pachenca, operaba en zonas urbanas y rurales que incluían municipios como Maicao.




