Un tribunal de Israel ha condenado a trece años de cárcel a un colono por la muerte en octubre de 2018 de Aisha Rabi, una mujer palestina de 47 años que fue alcanzada con una piedra lanzada contra el vehículo en el que viajaba junto a su esposo y su hija de nueve años, un suceso que ha sido juzgado como un acto terrorista.

La corte ha fallado además que el acusado, cuya identidad no ha trascendido debido a que tenía 15 años en el momento del ataque, tendrá que pagar 258.000 shekels (alrededor de 7.345 euros) a la familia de Rabi, la máxima compensación que podía imponerle bajo la ley, tal y como ha recogido el diario israelí 'The Jerusalem Post'.

El joven fue condenado en marzo por cargos de homicidio como acto de terrorismo, lanzar piedras contra un vehículo bajo circunstancias agravadas y como acto de terrorismo, y dañar deliberadamente un coche como acto de terrorismo. El acusado lanzó una piedra de cerca de dos kilogramos contra el parabrisas del vehículo cerca del asentamiento de Rehelim, alcanzando en la cabeza a Rabi.

Según las investigaciones, el joven salió el 12 de octubre de 2018 de una escuela judía en el citado asentamiento junto a varios alumnos y se dirigió a una colina cercana situada sobre la Ruta 60 --la principal autovía que recorre Cisjordania de norte a sur--, desde donde lanzó la piedra contra el vehículo, que era conducido por el esposo de Rabi.

La sentencia llega en medio del repunte de los ataques por parte de colonos y las incursiones del Ejército de Israel en Cisjordania tras los ataques del 7 de octubre de 2023, si bien ya en los meses anteriores de ese año se había registrado la mayor cifra de palestinos muertos en Cisjordania desde la Segunda Intifada, dos décadas antes.