La Habana, 25 sep (EFE).- Un tribunal cubano condenó a 12 años de cárcel a un hombre acusado de sabotaje por el robo de tornillos y otros accesorios empleados en el funcionamiento de un parque fotovoltaico en la provincia Pinar del Río (oeste), informaron este viernes medios estatales.
Durante la audiencia oral del juicio, la Fiscalía "alertó sobre las consecuencias de esas actitudes inescrupulosas para la economía del país y la vida de los ciudadanos", indicó el periódico local de ese territorio.
El reporte recordó que el parque fotovoltaico involucrado en el incidente se construyó como parte de un programa nacional para incrementar la generación eléctrica a partir del uso de fuentes renovables de energía, una alternativa ante la profunda escasez de combustible en el país.
"Esas acciones están tipificadas como delito de sabotaje, previsto en el artículo 125 de la Ley No. 151 del Código Penal que sanciona con siete a 15 años de privación de libertad a quien atente contra el Sistema Electroenergético Nacional (SEN)", recalcó.
Esta semana, medios oficiales también reportaron que la Fiscalía de la provincia Artemisa (oeste) investiga como sabotaje un robo de 135 metros de cable eléctrico que dejó sin generación a la unidad 8 de la central termoeléctrica Máximo Gómez, el pasado 2 de septiembre.
En el hecho están implicados cuatro ciudadanos, dos de ellos como presuntos autores directos, que se encuentran en prisión provisional, y dos custodios, que según la Fiscalía, no detectaron los hechos y se encuentra en libertad bajo fianza.
A finales de agosto, la Fiscalía General de Cuba (FGR) detalló que entre 2025 y la primera mitad de 2026 se iniciaron más de 460 investigaciones penales por delitos como "sabotaje, daños, robo con fuerza, hurto y receptación contra el SEN".
Su informe indicó que todas las personas juzgadas en 2026 por hechos ilícitos relacionados con este delito contra el SEN han sido sancionadas "con penas mayoritariamente entre nueve y 20 años de privación de libertad".
Asimismo, identificó entre los hechos predominantes a la sustracción de aceite dieléctrico de diferentes tipos de transformadores y de angulares en torres de alta tensión, a los que se añaden el corte y robo de cables, alambres y tornillos de la red de distribución eléctrica y afectaciones en parques solares fotovoltaicos.
Este tipo de sucesos vinculados a la infraestructura eléctrica ha proliferado en los últimos meses a la par del agravamiento de la crisis energética que arrastra la isla desde mediados de 2024, en parte por un sistema energético profundamente obsoleto y sin las inversiones necesarias durante décadas, que ha escalado a partir del bloqueo petrolero aplicado por EE.UU. desde enero.
La situación energética del país es "crítica" y "extremadamente tensa", según ha reconocido el Gobierno insular, y ha escalado a máximos en los últimos meses con ocho apagones masivos en lo que va de 2026.
La principal apuesta del Gobierno cubano para salir de esta crisis ha sido la energía solar, principalmente con el apoyo chino, y ha puesto en marcha un programa para levantar 92 parques solares por toda la isla, con una potencia instalada total de unos 2.000 megavatios (MW). EFE


