En una declaración aprobada por sus 15 miembros, el órgano más poderoso de la ONU condenó este viernes 25 de septiembre los ataques de los hutíes contra Arabia Saudita y su potencial amenaza al comercio marítimo en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb. Al mismo tiempo, reivindicó "el derecho inherente" del reino a "la legítima defensa" frente a los rebeldes yemeníes respaldados por Irán, y ratificó "su apoyo" al Gobierno de Yemen, reconocido internacionalmente y apoyado por Riad.