Creíamos que perder peso era tan fácil como recortar 500 calorías. La realidad es muy diferente

Cuando nos planteamos perder peso, una de las ideas que se puede pasar por la mente es optar por tener una dieta hipocalórica. Y la verdad es que tiene bastante lógica, puesto que si reducimos las kilocalorías que consumimos a diario, entonces automáticamente comenzaremos a perder peso. Pero nuestro organismo no es tan sencillo, y es por ello que perder peso no es tan fácil como simplemente reducir las calorias que tomamos de una manera arbitraria. 

La idea que tenemos. Cuando nos planteamos hacer una dieta hipocalórica, hay una 'regla' que nos lleva acompañando mucho tiempo y que nos manda reducir las calorías que consumimos en 500. Esta es una cifra mágica que llevamos mucho tiempo escuchando, y que en parte tiene cierta lógica, pero que no se debe tratar como un mantra a la hora de diseñar una dieta. 

Para hacernos una idea de cuánto tiempo llevamos trabajando con esta cifra, nos tenemos que ir hasta el año 1958, cuando el investigador Max Wishnofsky partió de la idea de que 0,45 kg de grasa contienen unas 3.500 kcal. Es por ello que, con una cuenta muy sencilla, apuntó a que si se crea un déficit calórico de 500 kcal diarias durante 7 días, sería suficiente para alcanzar estas 3.500 kcal, y por tanto se perdería un kilo de grasa. 

Creíamos que con el Ozempic la gente que adelgazaba hacía más ejercicio. Creíamos mal
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