El dato ubica a La Rioja en el primer lugar del ranking nacional, seguida por San Juan, con 35,6%, y Catamarca, con 35,5%. También aparecen con niveles elevados San Luis (34,7%), Chaco (33,8%) y Tucumán (33,3%). En total, 12 de las 24 jurisdicciones tenían al menos al 30% de sus deudores en mora. El promedio del país alcanzó el 26,6%, 0,3 puntos porcentuales por encima de junio y 8,3 puntos más que un año atrás. En el otro extremo se ubicaron CABA, con 15,4%, y La Pampa, con 20,4%. Córdoba registró un 25,2%, mientras Santa Fe llegó al 23,1% y Neuquén al 23,6%. El aumento de la morosidad se produce mientras el crédito destinado a las familias pierde dinamismo. En julio, los préstamos y tarjetas destinados a personas totalizaron $99,4 billones a valores de ese mes, lo que representó una caída real del 0,7% mensual, aunque todavía se mantuvo 4,7% por encima del nivel de julio de 2025. El problema es todavía más marcado entre los proveedores no bancarios, como fintech, billeteras virtuales, cadenas comerciales y cooperativas. La mora medida por monto alcanzó allí el 31,3%, frente al 15,8% del sistema financiero general. En este segmento, EcoGo estimó una irregularidad del 29,5%, frente al 6,5% registrado en noviembre de 2024. El informe también señala una señal incipiente de estabilización: la mora operativa de las personas, que excluye los créditos considerados irrecuperables, bajó por segundo mes consecutivo y llegó al 14,9%. Sin embargo, el deterioro acumulado muestra una creciente dificultad de los hogares para sostener el pago de sus compromisos financieros.