El café puede favorecer la evacuación intestinal durante las primeras horas del día. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El café puede favorecer la evacuación intestinal en algunas personas, sobre todo al inicio del día. La mañana concentra condiciones fisiológicas que pueden facilitar el tránsito del intestino después de una taza, aunque la respuesta varía según cada organismo.

El colon suele estar más activo durante las primeras horas del día

El gastroenterólogo Rosario Ligresti explicó a EatingWell, sitio especializado en alimentación, que las primeras horas tras despertarse son el momento más propicio para buscar este efecto.

El motivo es el ritmo circadiano: el reloj interno que regula el sueño, vigilia y parte de la actividad digestiva. Durante la mañana, el colon incrementa sus contracciones. Por la noche, esa actividad disminuye.

El colon aumenta su actividad después de despertar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A esa dinámica se suma el reflejo gastrocólico, una respuesta natural por la cual la ingesta de alimentos o bebidas impulsa contracciones que desplazan las heces hacia el recto.

La gastroenteróloga Kiran Sachdev señaló al medio que este mecanismo suele ser más intenso por la mañana. Tomar café junto con el desayuno puede reforzarlo, ya que combina el estímulo de la bebida con el de la comida.

Sachdev también advirtió que el café en ayunas puede provocar reflujo, hinchazón o diarrea en ciertas personas. Por eso, quienes perciban esas molestias pueden consumirlo durante la comida o inmediatamente después.

El reflejo gastrocólico impulsa contracciones que desplazan las heces hacia el recto. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cafeína y otros compuestos explican parte del efecto

La cafeína estimula el sistema nervioso central y puede favorecer las contracciones musculares del intestino. Según la evidencia citada por EatingWell, el café con cafeína genera una estimulación del colon aproximadamente 23% mayor que el descafeinado y 60% superior a la del agua.

Sin embargo, el efecto no depende únicamente de la cafeína. La dietista registrada Yasi Ansari indicó que tanto el café común como descafeinado incrementan la producción de ácido en el estómago. Y pueden favorecer la liberación de hormonas gastrointestinales, entre ellas gastrina, motilina y colecistoquinina, que participan en la motilidad del aparato digestivo.

Ligresti añadió que el café contiene cientos de sustancias, incluidos ácidos clorogénicos y melanoidinas, que pueden estimular la actividad motora del colon. Esto ayuda a explicar por qué algunas personas notan ganas de ir al baño incluso tras beber variedades descafeinadas.

La cafeína estimula las contracciones musculares del intestino. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cantidad y horario ayudan a evitar efectos no deseados

La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos recomienda que la mayoría de los adultos sanos no supere 400 mg de cafeína por día. Asimismo, el consumo tardío puede alterar el descanso porque la cafeína permanece varias horas en el organismo.

La dietista Amanda Sauceda recomendó sostener una rutina matinal y reservar tiempo suficiente para ir al baño, dado que el intestino responde a los hábitos regulares.

También conviene prestar atención a los agregados de la bebida. La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) aconseja un máximo de seis cucharaditas de azúcares añadidos al día para las mujeres y nueve para los hombres. Los jarabes, endulzantes y cremas pueden elevar rápidamente ese aporte.

El desayuno puede reforzar el efecto del café sobre el tránsito intestinal. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Otros hábitos sostienen la regularidad intestinal

El café no reemplaza las medidas básicas para un tránsito intestinal regular. Los especialistas citados por el medio original destacaron prácticas que pueden acompañar el consumo:

  • Incorporar fibra mediante frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y semillas.
  • Beber agua suficiente para ayudar a que las heces tengan una consistencia más fácil de evacuar.
  • Caminar y realizar actividad física de manera habitual, ya que el movimiento puede favorecer la digestión.
  • Mantener horarios estables para despertar y comer, con el fin de dar previsibilidad al ritmo corporal.
  • Sumar alimentos con probióticos, como yogur con cultivos vivos, kéfir y productos fermentados.
El consumo en ayunas puede provocar reflujo, hinchazón o diarrea. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La reacción al café no es idéntica en todas las personas. Si aparecen ansiedad, temblores, insomnio, diarrea persistente o reflujo, reducir la cantidad, cambiar a una variedad descafeinada o consultar a un profesional puede ser una alternativa adecuada.