Un avión de carga de 7A Air Cargo en pista, listo para el primer vuelo de ayuda humanitaria de Estados Unidos a Cuba, parte de un plan de USD 100 millones.

Las autoridades católicas de Santa Clara recibieron durante la semana del 11 de septiembre de 2026 un cargamento de ayuda humanitaria enviado por Estados Unidos, con 700 kits de alimentos y otros 700 de higiene para familias de Quemado de Güines y Rancho Veloz. La distribución estará a cargo de Cáritas y se concentrará en los casos más urgentes, en medio de una crisis económica y social que afecta a Cuba desde hace seis años.

Los apagones pueden superar las 20 horas y prolongarse durante varios días consecutivos en amplias zonas del país, junto con la escasez de alimentos, combustible y medicamentos, la inflación y una dolarización parcial. La situación se agravó desde enero con el bloqueo petrolero aplicado por Washington, al que se añadieron sanciones dentro de su política de “máxima presión”, indicó EFE.

Una asistencia limitada a los casos más urgentes

La ayuda recibida en Santa Clara contiene módulos de alimentos y productos de aseo que llegarán a dos municipios de la provincia de Villa Clara. Cáritas asumirá tanto la recepción como la entrega, informó Diario de Cuba.

El obispo Arturo González Amador advirtió que la cantidad de personas necesitadas excede la capacidad del programa. “Solo podremos socorrer a los casos más urgentes y a las situaciones más dolorosas, siendo conscientes de que es una ayuda que solo va a paliar las necesidades de esas familias unos pocos días”, explicó.

Oscar Joaquín López (izquierda) y su compañero de casa, Wilfredo Cisneros Duarte, recogen agua de una tubería en la calle en La Habana, Cuba, el 7 de septiembre de 2026. (AP Foto/Ramón Espinosa)

El religioso recalcó que el envío es una asistencia humanitaria puntual y “no un proyecto de asistencia social permanente”. Durante la recepción estuvo acompañado por la directora de Cáritas Santa Clara, Vanesa Hernández Toledo.

González Amador expresó su deseo de que los productos beneficien a la población y se distribuyan sin conflictos: “Esperamos que esta ayuda redunde en beneficio de nuestro pueblo, se desarrolle con armonía y serenidad, y sea para todos un motivo para alegrarnos con las familias que sean beneficiadas”.

La embajada de Estados Unidos en Cuba celebró la llegada del cargamento y sostuvo que la Administración Trump mantiene su compromiso con “los cubanos más necesitados en todas las provincias de la Isla”. La representación diplomática también destacó el trabajo de Cáritas y de sus voluntarios para asegurar una distribución adecuada.

El nuevo lote sigue el mecanismo aplicado con el primer envío de Washington, que llegó a Cuba el 21 de julio y comenzó a repartirse al día siguiente en Bejucal, en Mayabeque, y Alquízar, en Artemisa. Cáritas Habana entregó aquellos recursos mediante parroquias católicas, con el objetivo del Departamento de Estado de que la ayuda llegara directamente a la población sin intervención de las autoridades cubanas.

Cocinando en la calle - Familias cubanas sin gas licuado, Cuba (Infobae Cuba/ Cortesia Food monitor program)

Cada módulo distribuido entonces contenía 10 libras de arroz, 10 libras de frijoles, un galón de aceite, una libra de azúcar morena, tres libras de pastas, seis latas de sardinas en tomate y cinco de atún en agua.

Los paquetes también incluían cuatro jabones de baño, detergente en polvo, dos tubos de pasta dental, cuatro cepillos dentales, tabletas para potabilizar agua, dos paquetes de almohadillas sanitarias, un cubo plástico con tapa, un recipiente de 20 litros para almacenar agua y una lámpara recargable.

Reproches de La Habana y nuevos donativos regionales

El canciller cubano, Bruno Rodríguez, cuestionó recientemente la demora en la ejecución de los USD 100 millones de ayuda humanitaria ofrecidos por Estados Unidos en mayo. Al presentar el informe anual sobre los daños que La Habana atribuye al embargo estadounidense, pidió al Departamento de Estado precisiones sobre el inicio, los productos incluidos y la duración del programa.

“¿Cuándo empieza a ejecutarse esa ayuda humanitaria, si incluirá medicina y alimentos, que es una verdadera prioridad para nuestro pueblo y por qué demora largos meses en ejecutarse?”, preguntó. Luego añadió: “¿Cuándo empezará y sobre todo cuándo terminará?”.

Rodríguez sostuvo que “no debe nadie lucrar políticamente con la necesidad ni el sufrimiento”. El Gobierno cubano había reprochado previamente la demora de la asistencia estadounidense, pese a que el primer lote ya había comenzado a ser repartido en el occidente de la isla.

Cuba también recibió su decimotercer envío de ayuda humanitaria procedente de México, acompañado por donativos de los Estados miembros de la Comunidad del Caribe, conocida como Caricom. El Ministerio de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera de Cuba informó que la entrega se realizó el viernes 11 de septiembre.

Cáritas distribuirá la ayuda humanitaria en Villa Clara y la concentrará en los casos más urgentes por la crisis en Cuba. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El director general de cooperación internacional del ministerio, William Díaz, agradeció el apoyo del Gobierno y del pueblo mexicano, así como la contribución de Caricom. Según el funcionario, los donativos llegan en un escenario marcado por el recrudecimiento del embargo estadounidense, que limita el acceso a alimentos, medicamentos y combustibles.

El embajador de México en La Habana, Miguel Díaz Reynoso, calificó de “castigo ilegal y condenable” el endurecimiento del cerco energético de Estados Unidos y afirmó que “Cuba no está sola”. El embajador de Guyana, Halim Majeed, representante de Caricom en la ceremonia, llamó a mantener este tipo de aportes: “Continuar y repetir estos actos de solidaridad, por pequeños que sean. Una y otra vez haremos lo que podamos para apoyar a Cuba en estos tiempos difíciles”.

México se ha convertido en uno de los socios regionales más activos en la asistencia a Cuba, con envíos de combustible y productos esenciales. A esas operaciones se suman aportes de agencias de las Naciones Unidas, España, Brasil, Uruguay, China, Corea del Sur, Japón, Canadá y Colombia, destinados a aliviar las consecuencias de la crisis energética y económica.

El Convoy Nuestra América, integrado por activistas de Europa, México y Estados Unidos, y la organización española Open Arms trasladaron toneladas de alimentos, insumos médicos, paneles solares, sistemas fotovoltaicos y materiales educativos. La Organización de las Naciones Unidas ha calificado el bloqueo petrolero de Estados Unidos como contrario al derecho internacional.