Las protestas en Cuba bajaron a 94 en agosto, según Cubalex, pero continuaron los apagones, la falta de agua y gas y el deterioro de los servicios públicos. (REUTERS/Norlys Perez)

Las protestas ciudadanas disminuyeron en Cuba durante agosto, pero el descenso no estuvo acompañado por una mejora de las condiciones que alimentan el malestar social. La organización Cubalex documentó 94 manifestaciones pacíficas durante el mes, frente a las 200 registradas en julio, mientras los cortes eléctricos, las interrupciones del suministro de agua y gas y el deterioro de los servicios públicos continúan afectando a la población.

La mayoría de las protestas se concentró nuevamente en La Habana, que reunió el 57% de los casos registrados. Los cacerolazos volvieron a convertirse en una de las principales expresiones de descontento y estuvieron vinculados principalmente con los prolongados apagones. El momento de mayor actividad ocurrió el 4 de agosto, cuando se produjeron 16 manifestaciones después de una nueva desconexión del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).

Cubalex señaló que el escenario social sigue marcado por “el agravamiento de la crisis multidimensional en la isla”. La organización también describió el deterioro de las condiciones económicas y sociales, junto con las fallas de la infraestructura estatal y las interrupciones de servicios esenciales.

Cubalex advirtió que la crisis multidimensional en Cuba se agravó por el deterioro económico y social y por las fallas de la infraestructura estatal.

Mientras las manifestaciones disminuyeron, otro indicador avanzó en dirección contraria. La organización contabilizó 315 hechos delictivos durante agosto, incluidos 52 homicidios, la cifra mensual más elevada desde que comenzó a registrar esta variable en 2024. Cubalex precisó que, pese al incremento, la tasa proyectada de 6,64 homicidios por cada 100.000 habitantes continúa por debajo de las registradas en varios países de América Latina.

El informe también registró 280 episodios represivos durante el mes. Entre ellos aparecen detenciones, amenazas, traslados, actos de vigilancia y seguimiento policial y situaciones de violencia o acoso. La organización identificó además problemas relacionados con la atención médica de personas detenidas, una situación que estuvo vinculada con cinco muertes bajo custodia durante agosto.

Según Cubalex, entre las vulneraciones que aparecieron con mayor frecuencia estuvieron la atención sanitaria insuficiente o negada en centros de detención y los arrestos arbitrarios seguidos de traslados. El organismo sostuvo que la crisis energética e hídrica que ya había afectado a la población en julio continuó durante agosto, al mismo tiempo que aumentó la criminalidad.

Pobreza extrema

El deterioro también aparece reflejado en un estudio independiente sobre las condiciones sociales. El Observatorio Cubano de Derechos Humanos indicó, tras entrevistar a 1.318 residentes en julio, que el 94% de los cubanos se encuentra en situación de pobreza extrema. La cifra supone un aumento respecto del 89% calculado para 2025.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos afirmó que el 94% de los cubanos vive en pobreza extrema y señaló a los apagones como la principal preocupación social. (ADALBERTO ROQUE / AFP)

Los apagones aparecen como la principal preocupación de los entrevistados, seguidos por la falta de alimentos, el costo de vida, la situación sanitaria, los bajos salarios y la inseguridad. El estudio también encontró un deterioro significativo de las viviendas: casi la mitad necesita reparaciones, un 25% requiere arreglos urgentes y un 7% presenta riesgo de derrumbe.

La crisis sanitaria constituye otro de los problemas centrales. La doctora Daily Coro Bueno, del Observatorio, afirmó que existe una carencia de entre “el 40 y el 60 %” de los medicamentos considerados esenciales.

El descontento alcanza también a la gestión gubernamental. El 95% de los consultados calificó como negativa o muy negativa la actuación del régimen, mientras que el 84% dijo no confiar en las medidas económicas adoptadas para enfrentar la crisis. Además, más de tres cuartas partes reclamaron modificaciones simultáneas en el ámbito político y económico.

En este contexto, el descenso de las protestas durante agosto se produjo mientras persisten los factores que las desencadenan. Los cacerolazos vinculados con los apagones siguen apareciendo como una de las principales formas de manifestación ciudadana, en un país donde la crisis de los servicios básicos continúa condicionando la vida cotidiana.