Roberto Ponce sigue preso en el VIVAC desde el 5 de septiembre tras ser detenido durante una protesta vecinal en Fontanar, Boyeros. (Foto: Redes sociales Roberto Ponce Valdespino)

El veterinario Roberto Ponce sigue preso en el VIVAC desde la noche del 5 de septiembre, después de que las autoridades lo detuvieran durante una protesta vecinal en Fontanar, en el municipio habanero de Boyeros. Sus familiares no han podido visitarlo ni conocen con certeza su estado de salud desde que fue trasladado.

Según Periódico Cubano, los allegados del veterinario también enfrentaron presiones para no divulgar el caso. La detención ocurrió en una concentración convocada por residentes que reclamaban por los apagones y la falta de agua en la zona.

La protesta de Fontanar comenzó por los cortes eléctricos y la falta de agua

La movilización comenzó cerca de las 9:30 am, cuando los vecinos bloquearon el semáforo de la Avenida Rancho Boyeros, volcaron contenedores y golpearon calderos. El reclamo se originó tras varios días de interrupciones en el circuito eléctrico A940, que abastece a esa área.

La protesta se produjo en una jornada de afectaciones extendidas en Cuba. El 5 de septiembre, la disponibilidad del sistema eléctrico nacional rondaba los 1,000 megavatios, frente a una demanda cercana a 2,890 MW.

La diferencia entre la generación disponible y el consumo previsto dejó sin servicio a buena parte del país. En Fontanar, la situación también afectó el acceso al agua, uno de los reclamos expresados por los manifestantes.

La concentración derivó en un operativo de la Policía Nacional Revolucionaria. Las denuncias difundidas en redes sociales señalaron que más de una decena de patrullas llegó al lugar pocos minutos después de que comenzara la protesta.

El operativo dejó al menos dos personas bajo custodia

Denuncian que la familia de Roberto Ponce no ha podido verlo ni confirmar su estado de salud desde su ingreso al VIVAC.(Foto: Redes sociales Roberto Ponce Valdespino)

Los testimonios recogidos por la publicación indicaron que los agentes empujaron y golpearon a varios participantes. Según esas versiones, los jóvenes estuvieron entre quienes recibieron agresiones durante la intervención policial.

Ponce fue arrestado poco después y trasladado al VIVAC. Otra persona quedó bajo custodia de las autoridades, aunque hasta el momento no trascendió su identidad.

El caso del veterinario ocurrió en medio de reclamos de vecinos por el deterioro de los servicios básicos. Tampoco se conocieron públicamente las acusaciones que podrían imputarse a los detenidos tras la concentración.

Tania Tasé denunció la falta de contacto con el veterinario

La activista Tania Tasé identificó a Ponce como uno de los detenidos. Lo definió como “el muchacho bueno con todos”, además de describirlo como amante de los animales, noble, cariñoso y generoso.

Tasé sostuvo que el veterinario intentó dialogar con los agentes antes de su arresto. Según relató, los efectivos endurecieron el trato hacia él después de ese intento.

La activista afirmó que la familia no pudo obtener información confirmada sobre las condiciones de reclusión del detenido. La incomunicación se mantiene desde la noche en que ingresó al centro de detención, de acuerdo con la denuncia pública.

La situación de Ponce se conoce a partir de los testimonios divulgados por Tasé y recogidos por Periódico Cubano. La familia no ha logrado verlo ni confirmar de forma directa cuál es su estado de salud.

La familia denunció presiones de la Seguridad del Estado

Tasé aseguró que funcionarios de la Seguridad del Estado habrían presionado al entorno de Ponce para evitar que difundiera información en las redes sociales. Según su denuncia, las advertencias incluyeron posibles represalias contra el veterinario si el caso adquiría repercusión pública.

La Policía Nacional Revolucionaria desplegó más de una decena de patrullas en Fontanar y el operativo dejó al menos dos personas bajo custodia. (Foto: Redes sociales Roberto Ponce Valdespino)

El silencio jamás ha liberado a un preso”, afirmó la activista al cuestionar esas presiones. También sostuvo que protestar constituye un derecho y pidió que la detención no quede sin visibilidad.

La denunciante vinculó la falta de información sobre Ponce con un patrón de restricciones posteriores a las protestas.

Fontanar recuperó temporalmente los servicios durante la madrugada

El barrio recuperó la electricidad y el suministro de agua alrededor de las 2:00 am del sábado, varias horas después de la concentración. Las interrupciones volvieron poco tiempo después, según la información difundida sobre la localidad.

Tasé atribuyó el restablecimiento temporal de los servicios a la movilización de los vecinos. “Hoy Fontanar tiene luz y agua, gracias a los que protestaron”, escribió.

La detención de Ponce se produjo en un escenario de conflictividad social creciente en Cuba. El Observatorio Cubano de Conflictos reportó 1,415 manifestaciones durante julio, según las cifras citadas en el material.

La organización Cubalex documentó 319 eventos represivos en junio, entre ellos 38 arrestos vinculados con protestas. El registro describe un contexto de respuestas policiales frente a movilizaciones relacionadas con la crisis de servicios.

Por su parte, Prisoners Defenders contabilizaba 1,327 presos políticos en Cuba al 31 de julio de 2026. Dentro de ese total, la organización incluyó a 40 menores de edad.

El caso de Fontanar quedó incorporado a ese panorama de reclamos por electricidad, agua y condiciones de vida. Mientras tanto, los familiares de Ponce continúan sin acceso directo al veterinario.