
El cubano Jorge Luis Torre Tamayo difundió recientemente una carta abierta dirigida al presidente de El Salvador, Nayib Bukele, en la que expresó su deseo de que Cuba cuente con una educación centrada en oportunidades y no en la obediencia política. El texto fue publicado previo al inicio del curso escolar y toma como punto de partida un discurso del mandatario salvadoreño ante miles de estudiantes.
Torre Tamayo afirmó que siguió con atención la intervención de Bukele, quien el pasado 23 de agosto anunció 50,000 becas en un evento masivo en el estadio Jorge “El Mágico” González. Además, delante de 30,000 jóvenes, el jefe de Estado informó que destinará USD 3,000 millones al año a la educación, un equivalente al 8% del Producto Interno Bruto (PIB).
“Alegría por El Salvador y dolor por Cuba”, resumió el autor al comparar la convocatoria a estudiar y aprovechar las becas con su visión sobre la enseñanza en la isla.
En su texto, Tamayo valoró ese mensaje con el modelo de la isla asegurando que durante décadas muchos cubanos recibieron el mensaje de que la educación era una concesión de la revolución que debía ser correspondida con gratitud, obediencia y lealtad política.
“La escuela dejó de ser solamente el lugar donde aprender Matemáticas, Física, Química, Literatura o Historia para convertirse también en instrumento de adoctrinamiento ideológico”, escribió el cubano en su cuenta de Facebook.
Tamayo evaluó de manera positiva que las palabras de Bukele estuvieran enfocadas en el futuro, la preparación académica y las oportunidades para los jóvenes, sin referencias a enemigos externos ni convocatorias de adhesión política.
Al mismo tiempo, el cubano planteó que la educación debe formar ciudadanos con capacidad de pensamiento propio. En esa línea, reclamó “una educación que no fabrique obediencia, sino ciudadanos capaces de pensar” y universidades donde convivan posturas diversas en Cuba.

La frase más directa de la carta fue “Cuba necesita a Bukele”. Sin embargo, el autor aclaró que ese planteamiento no apunta de forma literal a la figura del presidente salvadoreño, sino al modelo que, a su entender, representa el mensaje dirigido a los estudiantes.
“Cuba necesita lo que representa ese mensaje: educación sin consignas, oportunidades, preparación, exigencia, orden, futuro y un Estado cuya misión sea abrir caminos a sus jóvenes, no encadenarlos a una ideología”, expresó.
El texto también aludió a las dificultades que, según Tamayo, enfrentan jóvenes cubanos después de completar sus estudios. Mencionó a quienes terminan una carrera y reciben salarios insuficientes, así como a quienes consideran la emigración como una salida ante la falta de perspectivas económicas y de libertad para emprender.
Tamayo pidió que los jóvenes puedan desarrollar proyectos propios, viajar, regresar a su país y expresar ideas distintas sin que esas decisiones los convierten en adversarios del régimen. “Cuba necesita que la palabra futuro vuelva a significar algo”, afirmó.
En el tramo final de la carta, Torre Tamayo imaginó una eventual visita de Bukele a Cuba en un escenario de libertad política y de decisiones democráticas para los ciudadanos de la isla.



