(FB: Santiago En Redes)

Cinco de los seis integrantes de una familia que fallecieron el pasado domingo 6 de septiembre cuando viajaban en una combi fueron enterrados la tarde de hoy 9 de septiembre.

Los integrantes fueron velados en una funeraria de Ecatepec y posteriormente trasladados al panteón municipal de Ecatepec, el panteón San Efrén.

Al lugar arribaron decenas de personas, entre amigos y familiares de los fallecidos, quienes portaban coronas funerarias y flores para los difuntos.

Según medios presentes la familia pidió respecto y distancia para poder despedir a sus seres queridos.

Las víctimas fallecieron en Tultitlán, Estado de México, cuando una combi de transporte público quedó atrapada en una inundación cerca de la estación Cueyamil del Tren Suburbano-Lechería-AIFA debido a una intoxicación por inhalación de gas al interior de la unidad que habría ocurrido después de que la combi cayera en un bache sin tapar.

De acuerdo con reportes de vecinos de las calles aledañas a donde ocurrió el accidente tenía la calle tenía dos años dañada y durante este tiempo fueron varios los reportes que los vecinos había realizado para buscar que las autoridades repararan la vialidad.

Si bien durante ese tiempo ninguna autoridad acudió a realizar los trabajos, tras el accidente la calle ya se encuentra en proceso de reparación.

Foto: Redes sociales

La FGJEM investiga si hubo intoxicación por inhalación de gas

Peritos de la FGJEM se trasladaron al lugar después del hallazgo de los cuerpos para realizar diligencias e iniciar la investigación y se determinó que la causa de la muerte fue una intoxicación por inhalación de gas porque el tanque de la unidad presentaba daños.

El caso volvió a poner atención sobre los vehículos adaptados para operar con gas LP, una opción usada como método de ahorro por conductores, sobre todo en el transporte de pasajeros. Esa modificación permite que el auto funcione con un sistema dual.

La conversión requiere instalar un módulo de control electrónico, un regulador de presión, inyectores específicos y un tanque especializado, ya sea cilíndrico o toroidal, que puede colocarse en distintas partes del automóvil. En México, estos equipos están regulados por la NOM-005-SESH-2010, que establece las características que deben cumplir los componentes de carburación de gas LP en motores de combustión interna.

Según empresas del sector referidas por el medio, el primer requisito para hacer la conversión es que el vehículo sea modelo 2008 en adelante. Las compañías certificadas colocan recipientes, filtros, válvulas automáticas interruptoras, reguladores-vaporizadores e interruptores para el paso del combustible.

Las autoridades han advertido que, si la instalación no se realiza con las consideraciones técnicas adecuadas, el motor puede sufrir un deterioro acelerado que reduce su vida útil. A ese riesgo mecánico se suma el peligro que representan las fugas en espacios cerrados, donde el gas LP puede formar nubes explosivas y provocar asfixia.

Foto: Redes sociales

Protección Civil ha advertido riesgos mayores en choques de autos con gas LP

Autoridades de Protección Civil habían señalado previamente que los vehículos con sistema de gas LP representan un riesgo mayor en caso de accidentes. El director de Protección Civil en Monclova Julio Ríos Cortés advirtió en el pasado que la posibilidad de una explosión aumenta si el impacto ocurre en la parte posterior o en la línea del cilindro de almacenamiento del combustible.

Pese a esos riesgos, distintas empresas promueven estas conversiones por el ahorro económico. Algunas aseguran que el gasto en transporte puede bajar hasta 30% y que la inversión se recupera en menos de dos semanas.

La empresa Regio Gas, dedicada a este tipo de adaptaciones, asegura que sus conversiones no dañan el motor y ofrece un programa de lealtad que devuelve 10% del valor de cada carga en puntos acumulables. También sostiene que se mantiene la potencia del motor, que no se generan olores y que los tanques ocupan poco espacio.

Otras fuentes del sector mencionadas en el texto hablan de ahorros de hasta 50% frente al consumo de gasolina y de una reducción de 76% en emisiones contaminantes. Esas mismas referencias también documentan desventajas: una pérdida de entre 4% y 5% de potencia del motor y menos espacio disponible en la cajuela por el tamaño del cilindro de almacenamiento.