Nerea González

París, 12 sep (EFE).- El regreso de Céline Dion al escenario es un acontecimiento planetario que este sábado concentró en París, para su primer concierto en 6 años, a fans llegados de todos los rincones del mundo, como México, España o Reino Unido, y hasta hubo quien canceló su fiesta de aniversario y se presentó vestida de boda.

"Es mi vestido de novia. Me lo he puesto porque festejaba mi primer año de matrimonio este fin de semana pero lo anulé junto con toda mi familia y amigos para venir a ver a Céline", contó a EFE Fanny, una embajadora de la 'Dionmania' que viajó desde Nantes y se presentó vestida de blanco en el Plenitude Arena de Nanterre, a las afueras de París, donde la artista canadiense tendrá su feudo hasta octubre.

"Como tenía la oportunidad, me puse mis mejores galas", agregó esta admiradora francesa, que a la espera de la apertura de puertas del recinto no paró de dar entrevistas a los numerosos medios de comunicación, franceses e internacionales, presentes también en las inmediaciones para esta esperada ocasión.

Fanny era la más llamativa pero no la única que se había vestido para el evento, ya que en los alrededores del estadio se vieron no pocos vestidos y chaquetas de lentejuelas.

Pero sobre todo, a pesar de los seis años de ausencia de los escenarios en los que Dion ha tenido que combatir los síntomas de una rara enfermedad neurológica (el síndrome de la persona rígida), eran muy pocos los que acudieron sin su camiseta con la imagen de Dion o con fragmentos de sus letras, como "J'irai chercher ton cœur", de su canción 'Pour Que Tu M'aimes Encore'.

"Con expectación por ver cómo está (...) Nosotros entendemos que tanto el primero como el último van a ser los más impactantes", explicaron a EFE Javier y Silvia, un matrimonio de Barcelona, respecto a la batería de conciertos que Dion va a dar en el Plenitude Arena, que tiene una capacidad para hasta 45.000 espectadores.

En total serán 26 recitales, con 16 repartidos en una primera tanda entre este sábado y el mes de octubre, a los que la cantante añadió otros diez en mayo próximo, dada la enorme expectación generada y la rapidez con la que se agotaron las entradas. Su rango de precios fue de los 89,50 euros la más barata, hasta los 298,50 euros la más cara.

Solo para la primera serie se registraron unos nueve millones de personas para acceder a la venta de algo menos de medio millón de tickets.

"En París, además, es un sueño, es mágico. Y si es con Céline más", explicaron a EFE Manuel y Carla, dos amigos llegados expresamente desde México para oír temas como 'All by Myself', el favorito de él, o 'I'm Alive', el de ella.

La apertura de puertas se produjo a las 18.00 horas (16.00 GMT), dos horas antes del inicio previsto del recital, y a pesar de la efervescencia generada en París desde la llegada de Dion hace unas dos semanas -ha habido concentraciones diarias de fans en su hotel, tiendas 'pop-up' con sus productos y hasta karaokes organizados por el Ayuntamiento- el ambiente era tranquilo, aunque entre fuertes medidas de seguridad.

De hecho la cola se había organizado sin excesos y la primera en la fila para entrar, una francesa de Normandía llamada Jeanne, llegó tan solo a las 16.00 horas (14.00 GMT) y admitía que en ningún caso había pensado que estaría en la cabecera.

"Queríamos compartir este momento, va a ser inolvidable. La primera fecha es aún más importante para ella", aseveró, además de considerar que este retorno es una proeza "increíble" por parte de la ganadora de dos Óscar y varios Grammy y que el apoyo de los fans mientras lucha contra el síndrome de persona rígida es necesario.

La enfermedad afecta a su sistema nervioso y le provoca espasmos, por lo que Dion, de 58 años, debe someterse a un trabajo intenso para lograr controlar sus músculos -incluido para poder realizar las tareas del día a día, como caminar- y las complicaciones afectan igualmente a sus cuerdas vocales.

Los entresijos de esa lucha los mostró en el documental 'I am Céline Dion', en 2024, el mismo año en el que realizó su última -aunque muy breve- actuación oficial en público, precisamente también en la capital francesa.

Fue en la apertura de los Juegos Olímpicos de París de 2024, donde interpretó 'Hymne à l’amour', de Edith Piaf, desde lo alto de la torre Eiffel. EFE

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