La albahaca es una de las aromáticas que se puede multiplicar fácilmente en casa, sin tener experiencia en jardinería. Con apenas una ramita sana, un poco de agua y un cajón de verduras reutilizado, se puede obtener nuevas plantas sin necesidad de comprar semillas.

Este método es ideal para quienes buscan aprovechar al máximo una planta madre y llenar la cocina o el balcón de hojas frescas. Solo hace falta reunir algunos elementos sencillos y seguir un paso a paso muy práctico.

La albahaca es una de las plantas aromáticas más fáciles de multiplicar en casa. (Foto: Freepik).
La albahaca es una de las plantas aromáticas más fáciles de multiplicar en casa. (Foto: Freepik).

Cómo multiplicar albahaca en casa

Qué necesitás:

  • Un cajón de verduras limpio, de madera o plástico.
  • Una planta de albahaca saludable.
  • Tijera o cuchillo bien limpio.
  • Sustrato liviano y fértil.
  • Agua.
  • Una bandeja o recipiente para colocar debajo, si el cajón tiene perforaciones.
  • Macetas pequeñas para el trasplante.

Paso a paso:

  1. Limpiar bien el cajón y asegurarse de que esté libre de restos químicos o suciedad. Si no tiene agujeros en la base, hay que hacer varias perforaciones para que el agua drene y evitar que la tierra se encharque.
  2. Llenar el cajón con un sustrato liviano y suelto, suficiente para enterrar los esquejes varios centímetros. Es importante humedecer la tierra antes de plantar.
  3. Para obtener los esquejes, cortar los tallos verdes y firmes de la albahaca, de unos 10 a 15 centímetros, justo por debajo de un nudo (el punto donde nacen las hojas). Retirar las hojas de la parte inferior y se dejan solo algunas arriba.
  4. Plantar los esquejes directamente en el sustrato del cajón. Hacer pequeños agujeros, enterrar los tallos entre 2 y 4 centímetros —dejando al menos un nudo bajo tierra— y presionar suavemente la tierra alrededor.
  5. Regar con cuidado para humedecer el sustrato y colocar el cajón en un lugar luminoso y cálido, pero protegido del sol fuerte, el viento y el frío. Durante las primeras semanas, la tierra debe mantenerse apenas húmeda, nunca empapada.

Cuándo trasplantar y cómo cuidar la albahaca después

En condiciones favorables, los esquejes de albahaca suelen echar raíces entre una y dos semanas después de ser plantados. Es clave no tirar de los tallos para comprobar si enraizaron, ya que las raíces nuevas son muy delicadas. La aparición de hojas nuevas es una señal de que la planta está creciendo bien.

Cuando los esquejes tengan un buen sistema de raíces y empiecen a crecer, se pueden pasar a macetas individuales con agujeros de drenaje. Hay que hacer un agujero en la tierra, colocar las raíces sin doblarlas y cubrirlas suavemente. Tras el trasplante, conviene mantener las plantas en un lugar protegido hasta que se adapten.

Para que la albahaca crezca fuerte y frondosa, necesita buena luz (algunas horas de sol suave), riego moderado cuando la superficie de la tierra se seca, y protección contra el frío y las heladas. Además, una poda regular de los extremos ayuda a que la planta ramifique y se vuelva más tupida.