
Pasear por las calles de Granada, subir a un tranvía inspirado en los trenes suizos y bajarse unos minutos después entre edificios que recuerdan a París, Oxford o Brujas. Todo ello sin salir de China. Así es el campus Ox Horn de Huawei, un enorme centro de formación, investigación y desarrollo situado a orillas del lago Songshan, en Dongguan, a unos 40 kilómetros de Shenzhen, donde cerca de 25.000 empleados de la compañía trabajan en tecnologías como la inteligencia artificial, las telecomunicaciones o la computación en la nube.
El campus se encuentra dentro de la llamada Zona Hi-Tech del lago Songshan, que alberga -en 72 kilómetros cuadrados- a más de 3.000 empresas chinas especializadas en sectores como la electrónica avanzada, la biotecnología, la robótica y las energías renovables. Huawei dispone allí de dos grandes zonas: una al sur, de 8,3 kilómetros cuadrados, y otra al norte, de 1,2 kilómetros cuadrados.
Es precisamente en la primera donde se encuentra Ox Horn, también conocido como la Ciudad Europea del Lago Songshan de Huawei (o Xi Liu Bei Po Cun, en chino), un campus de 1,4 kilómetros cuadrados concebido para combinar investigación tecnológica, naturaleza y una arquitectura que traslada al sur de China algunos de los paisajes urbanos más reconocibles de Europa: Verona, Krumlov, Friburgo, Heidelberg, Borgoña, Bolonia, Windermere, Luxemburgo, Brujas, Oxford, Granada y París.
En esta misma zona se encuentra también la Universidad HUAWEI y viviendas para empleados. La compañía ha planeado 6.200 apartamentos en venta, 3.070 en alquiler y 2.914 junto al lago, con escuelas, transporte público, espacios recreativos y servicios para facilitar la vida de los empleados y atraer nuevo talento. Los tranvías conectan las diferentes zonas de trabajo en solo ocho minutos, mientras que los coches privados permanecen en el aparcamiento subterráneo, dejando la superficie libre para los peatones.
La estética del recinto es de lo más curiosa y al visitarla uno tiene la sensación de estar en un decorado de parque de atracciones, pese a que esos edificios son en realidad oficinas y laboratorios, además de comedores, cafeterías, bares, tiendas, espacios destinados al ocio y al deporte, o una impresionante librería con más de 100.000 libros. Lo cierto es que no vimos a demasiada gente fuera de los edificios durante la visita, aunque puede que el sofocante calor y la humedad de agosto tuviesen parte de culpa.
Según los datos facilitados por la compañía, más de 600.000 metros cuadrados están destinados a oficinas y otros 200.000 metros cuadrados corresponden a laboratorios de última generación dedicados a las actividades de investigación y desarrollo de Huawei.
Entre ellos, destaca el HUAWEI Health Lab, uno de los centros en los que la compañía desarrolla y pone a prueba sus tecnologías de salud y deporte. Más de 4.500 metros cuadrados, una inversión de 200 millones de yuanes (unos 25,6 millones de euros) y más de 80 tipos de pruebas para mejorar los sensores que integran los 'wearables' más punteros de Huawei, como el nuevo HUAWEI WATCH GT 7 Series.
Otro aspecto en el que la empresa ha puesto el foco es en la sostenibilidad. Según nos aseguran, el uso de tranvías eléctricos permite reducir las emisiones un 20 por ciento frente a los autobuses, mientras que los sistemas para recoger y reutilizar el agua de lluvia en el riego, permiten un ahorro estimado del 30 por ciento. Los edificios, además, están concebidos para aprovechar al máximo la iluminación natural y reducir el consumo energético.
En conjunto, el campus Ox Horn refleja la apuesta de Huawei por concentrar en un mismo espacio investigación, desarrollo, formación y servicios para sus empleados. Un modelo de campus tecnológico que combina grandes instalaciones de I+D con un entorno diseñado para facilitar la colaboración y atraer talento, aunque lo haga bajo la peculiar apariencia de una pequeña ciudad europea en pleno sur de China.