• El proyecto surgió del vínculo creativo entre Diego Peretti y Javier Beltramino y encontró su impulso definitivo en la Comunidad Orsai.
  • Más de diez mil socios financiaron la película y participaron en distintas etapas del proceso.
  • El modelo confirma la apuesta de Casciari por acortar la distancia entre espectadores y artistas.