La plataforma de la N roja ya tiene disponible en su catálogo, la nueva producción "Mis muertos tristes". La miniserie está dirigida por Pablo Larraín sobre los cuentos de la escritora Mariana Enriquez. MIRÁ EL TRÁILER: En la sinopsis, se detalla: "Ema, una médica recién jubilada que puede ver a los muertos, intenta procesar la muerte de su madre y sus propias cuentas pendientes. La llegada de su sobrina Julie y el asesinato de tres adolescentes en Piedrabuena, un barrio atravesado por la violencia, desatan un extraño fenómeno que rompe el frágil equilibrio entre vivos y muertos. Lo que hasta entonces había sido una carga de Ema comienza a expandirse por todo el barrio: los muertos empiezan a hacerse presentes y nadie podrá escapar al sonido de sus propios fantasmas". MARIANA ENRIQUE Y PABLO LARRAÍN HABLAN SOBRE LA NUEVA PRODUCCIÓN: “Vivir a veces puede ser una experiencia muy terrorífica, la realidad puede producir mucho pánico. En la cotidianidad hay momentos de terror que se presentan como un terror sin aspavientos, de cosas que están todo el tiempo cerca tuyo y por lo mismo, pueden ser las más peligrosas. Mis muertos tristes nos muestra una ciudad, lapobreza, la violencia, gente y clases que han sido olvidadas. Hay abandono, muerte y amor, pero en el fondo el terror está en lo cotidiano”, expresa Pablo Larraín en el comunicado de difusión de Netflix. Por su parte, la escritora Mariana Enriquez comparte: “Los relatos de Mis muertos tristes plantean a los fantasmas como la memoria, aquello que vuelve todo el tiempo y que en muchos casos no se puede calmar porque tienen que ver con la injusticia. Más allá de una trama general, es una pregunta abierta, sin respuesta: ¿Qué hacemos con esos fantasmas? En estos cuatro episodios vemos una ampliación del mundo nacido en la literatura, a partir de tres cuentos que dialogan entre ellos y arman un mundo nuevo”. TODO LO QUE TENES QUE SABER SOBRE "LOS MUERTOS TRISTES" Netflix dio a conocer datos curiosos sobre la realización de la nueva miniserie: -El equipo estuvo formado por 176 personas delante y detrás de cámaras. El rodaje tuvo una duración total de 57 días, lo que resultó en 570 horas de material, aproximadamente. -Esta es la segunda vez que la actriz argentina Mercedes Morán (Emma) trabaja con el director Pablo Larraín. La primera vez fue en la película Neruda (2016), en la que interpretó a Delia del Carril. “Desde ese entonces estábamos los dos esperando poder repetir. Muy feliz de haber podido hacerlo con una adaptación de una novela de Mariana Enriquez”, dijo Morán. -Mariana Enriquez es una de las autoras favoritas de la actriz argentina Dolores Fonzi (Carolina), siendo "Nuestra parte de noche", su libro predilecto. -Para conservar la atmósfera de la literatura de Mariana Enriquez, se buscó un espacio ambiguo donde lo real y lo onírico se entrelazan. Así se llegó al barrio bonaerense Piedrabuena, un conjunto habitacional creado entre 1957 y 1980. En palabras de Rodrigo Basaez, Production Designer de la serie, Piedrabuena fue “el escenario perfecto para este choque entre dos barrios, entre dos clases distintas y en una Argentina que ha ido mutando justamente en ese vínculo entre clases”. -Hubo dos personajes en especial que requirieron largas jornadas de maquillaje: Susana (Luz Jiménez) y Julie (Carolina Alvarez). Para el personaje de Susana, se necesitaron hasta cuatro horas de preparación. En tanto, el personaje de Julie, tuvo jornadas de maquillaje de entre cuatro y seis horas diarias, dependiendo del estado de descomposición de la escena. Este trabajo exigió una precisión extrema para mantener continuidad visual y realismo. -La construcción del tanque se realizó en tres etapas: la base de la torre, diseñada por Rodrigo Bazaes, se construyó en el barrio de Piedrabuena, Ciudad de Buenos Aires. La segunda etapa fue la construcción del tanque en una explanada del sector industrial de Colina, en Santiago de Chile. Y la tercera (y más compleja) fue el interior, lo que derivó en la creación del tanque de grabaciones submarinas más grande de Sudamérica, en los Estudios del Río, en Santiago. Esto tomó meses de trabajo intensivo por sus dimensiones de 8 metros de diámetro y 4,5 metros de profundidad. -El tanque de agua necesitó más de catorce camiones aljibe completos para su llenado, además de la implementación de un sistema de calentamiento de agua que permitiera a actores y equipo técnico trabajar en condiciones seguras. -Para las escenas bajo el agua, se contó con buzos especialistas en apnea, quienes permanecían sumergidos a más de tres metros de profundidad durante períodos prolongados. -La actriz Carolina Alvarez realizó un entrenamiento intensivo, ya que debía ejecutar escenas sumergida en el agua, sosteniendo la respiración durante períodos extensos y bajo exigencias físicas considerables. -Para las escenas subacuáticas del personaje de Julie, se filmaron tres dummies (modelos hiperrealistas) y a la actriz Carolina Alvarez, para luego mezclar los registros y pulir en postproducción las caras y cuerpos. -Pablo Larraín realizó en tiempo real la dirección de estas secuencias, a través de un sistema de comunicación especialmente diseñado para operar bajo el agua. -Los dummies se realizaron en tres países: se escaneó el cuerpo de Carolina en Argentina, se enviaron los datos a España para que el equipo de Tristán Versluis confeccionara las piezas hiperrealistas, y finalmente se enviaron a Chile para ser ensambladas y filmadas (lo que requirió permisos especiales en aduana). La musicalización estuvo en manos de un equipo multidisciplinario que contó con la colaboración de John Warhurst (María, Bohemian Rhapsody, Les Misérables, The Lord of the Rings: The Return of the King y Harry Potter and the Chamber of Secrets), junto a Miguel Hormazábal y su equipo de Filmo Estudios, los hermanos Mauricio y Francisco Durán de Los Bunkers, y Juan Pablo Abalo, entre otros.