
La miel producida por apicultores santafesinos volvió a estar bajo la lupa de uno de los mercados más exigentes del mundo.
La cooperativa apícola COSAR recibió durante tres días a una delegación técnica y comercial de KATO, empresa líder del mercado de miel en Japón, junto a representantes de la firma importadora Kataoka.
La comitiva llegó especialmente a la Argentina para conocer de primera mano el proceso productivo y auditar los estándares de calidad, trazabilidad y manejo que sostienen desde hace más de 13 años el vínculo comercial entre ambas organizaciones.
Durante la recorrida participaron Jurato Kato, hijo de uno de los propietarios de la firma nipona, y el responsable de compras de materia prima de KATO, acompañados por Nicolás San e Ikiriki San, representantes en Argentina y Tokio de Kataoka.
MIEL: LA CALIDAD EMPIEZA EN EL ORIGEN
La agenda comenzó en el INTA Rafaela, donde la delegación fue recibida por su directora, María Eugenia Carrizo, junto a Mónica Gagiotti, responsable del laboratorio de miel, y el equipo técnico de la institución.
Allí conocieron los equipamientos y métodos de análisis que el INTA realiza para COSAR sobre parámetros fundamentales como color, humedad y HMF (hidroximetilfurfural).
Luego llegó el momento de trasladarse al territorio y observar cómo se produce la miel que finalmente llega a las góndolas japonesas.
En el apiario del productor Juan Dukar, los visitantes recorrieron las colmenas, analizaron el entorno floral y conocieron las prácticas de manejo y el sistema de trazabilidad implementado desde el campo.
La recorrida continuó en Ceres, departamento San Cristóbal, con una auditoría en la sala de extracción de Pronacer S.R.L. Allí se explicó en detalle el proceso de extracción, los controles de temperatura, la separación de las áreas sanitarias —zona limpia y zona sucia—, la recepción de los lotes y las instalaciones vinculadas con COSAR.
El recorrido permitió a los compradores japoneses seguir el producto prácticamente desde la colmena hasta las etapas posteriores de procesamiento. Para la delegación, esa posibilidad fue clave para ratificar la confianza en el proveedor argentino.
“Desde ayer pudimos apreciar toda la parte completa de lo que es la producción de la miel dentro de COSAR; desde los apiarios hasta la sala de extracción y la planta de homogeneizado. Nos llevamos la tranquilidad de que puede seguir continuando los negocios con COSAR”, señaló uno de los integrantes de la delegación.
La mirada japonesa también estuvo puesta en las características que diferencian a la miel argentina. Mientras en otros mercados predominan productos monoflorales, como los provenientes de acacia o loto, la producción nacional se caracteriza por su perfil multifloral.
“En el caso de Argentina, lo que se encuentra es una miel multifloral, de buen color, color claro, y un buen sabor. Sumándole la calidad de la miel, hace que sea muy fácil de usar para ellos”, destacaron desde KATO.
UNA RELACIÓN QUE VUELVE A TOMAR IMPULSO
La importancia de este vínculo se explica también por la posición que ocupa KATO en Japón. La empresa concentra entre el 60% y el 70% del mercado de miel de ese país y comercializa el producto argentino en góndolas y supermercados, fraccionado bajo su propia marca, pero con una referencia destacada al origen argentino.
Después de una pausa en los intercambios comerciales, vinculada con una reestructuración generacional en el área de compras de la compañía asiática, COSAR logró este año retomar los envíos. El regreso se concretó con dos contenedores que representaron 40 toneladas de miel.
El producto requerido por este mercado responde, además, a un perfil específico: mieles claras y de sabor suave, características que se encuentran en buena parte de la producción de esta región santafesina.
Para Norberto Gugliotta, gerente general de COSAR, la visita japonesa representa mucho más que una auditoría comercial: es la continuidad de una relación construida durante años.
“La visita de nuestros clientes de Japón es muy importante para COSAR porque fortalece muchos años de trabajo; el trabajo se construye con confianza y la confianza se construye con trabajo”, señaló el titular de la cooperativa.
El directivo remarcó, además, que el contacto directo permite detectar oportunidades de mejora y consolidar los estándares que exige un mercado de estas características.
“Estas visitas son muy beneficiosas tanto para nosotros como para nuestros clientes, para ver cómo se trabaja, para ver las cosas que se hacen bien y también lo que podemos mejorar. Pero, fundamentalmente, consolida una relación de muchos años y nos da la tranquilidad de que habrá muchos años más para trabajar en el mismo sentido”.
En la misma línea, Guillermo Tavella, presidente de COSAR, puso el foco en el valor estratégico de volver a encontrarse cara a cara con los compradores japoneses.
“Estamos muy orgullosos de que hagan una visita desde Japón, de tres días, exclusivamente para visitarnos, auditarnos, conocernos y reforzar esta relación comercial que ya tiene más de 13 años. Sin duda, estas acciones de encontrarnos y trabajar cara a cara fortalecen enormemente el vínculo”, subrayó
Con la auditoría superada y la confianza renovada, COSAR busca darle continuidad a una relación que volvió a activarse este año. Para la apicultura santafesina, el desafío pasa ahora por transformar esas 40 toneladas que regresaron a Japón en el primer paso de una nueva etapa de crecimiento en uno de los mercados más exigentes y de mayor valor para la miel argentina.




