La cooperativa apícola santafesina Cosar volvió a enviar miel al mercado japonés después de una pausa en los intercambios comerciales. Concretó un despacho de dos contenedores, por un total de 40 toneladas de miel clara, y ahora recibió a una delegación de sus compradores para revisar los procesos de calidad y reforzar una relación comercial que ya lleva más de 13 años.

La visita de KATO, una de las principales empresas del mercado de miel en Japón, junto a representantes de la importadora Kataoka, se extendió durante tres días. Los técnicos y compradores recorrieron apiarios, laboratorios y salas de extracción de la provincia de Santa Fe para conocer el trabajo de los productores y auditar los estándares de trazabilidad que sostienen el negocio. La visita técnica además, podría representar un crecimiento en las compras a esta cooperativa.

La delegación estuvo integrada por Jurato Kato, hijo de uno de los propietarios de la firma nipona, y el encargado de compras de materia prima de KATO. También participaron Nicolás San e Ikiriki San, representantes en Argentina y Tokio de Kataoka.

Desde KATO destacaron que la recorrida les permitió conocer el proceso completo, desde los apiarios hasta la sala de extracción y la planta de homogeneizado. “Nos llevamos la tranquilidad de que puede seguir continuando los negocios con COSAR”, señaló uno de los integrantes de la delegación.

La empresa japonesa busca mieles claras y de sabor suave, características que Cosar encuentra en la producción de la región. A diferencia de las mieles monoflorales que predominan en algunos mercados, como las de acacia o loto, los compradores valoran el perfil multifloral de la miel argentina.

KATO concentra entre el 60% y el 70% del mercado de miel en Japón, según la información difundida por la cooperativa. A través de este vínculo, la miel de sus apicultores llega a góndolas y supermercados japoneses fraccionada con la marca de la firma compradora, pero con la bandera argentina como sello de origen.

El regreso de los embarques se produjo después de una pausa vinculada con una reestructuración generacional en el área de compras de la empresa asiática. La cooperativa retomó este año los envíos con las 40 toneladas mencionadas.

Cosar es una cooperativa apícola que reúne a productores y articula el trabajo de sus asociados con los mercados de exportación. Su actividad integra el manejo de las colmenas en el campo, la extracción y el análisis de la miel, la homogeneización y la comercialización. La relación con Japón permite que la producción de sus apicultores llegue a un mercado de alta exigencia y se comercialice con la marca del comprador.

Para Norberto Gugliotta, gerente general de la cooperativa, la visita de los clientes japoneses es una oportunidad para consolidar una relación construida durante años. “El trabajo se construye con confianza y la confianza se construye con trabajo”, afirmó.

Guillermo Tavella, presidente de Cosar, destacó que la delegación viajó exclusivamente para conocer, auditar y reforzar el vínculo comercial. La cooperativa proyecta así dar continuidad a los envíos de miel santafesina hacia Japón durante la próxima temporada.

El recorrido comenzó en el INTA Rafaela, donde los visitantes conocieron los equipamientos y métodos de análisis que la institución utiliza para Cosar. Entre los parámetros evaluados se encuentran el color, la humedad y el HMF, un indicador de calidad de la miel.

Luego llegaron a un apiario del productor Juan Dukar, donde observaron las colmenas, el entorno floral y las prácticas de manejo. La agenda continuó en Ceres, departamento San Cristóbal, con una auditoría de la sala de extracción de Pronacer SRL. Allí revisaron los controles de temperatura, la separación de las áreas sanitarias y los registros de recepción de lotes, además de las instalaciones de la propia cooperativa.