Moscú, 16 sep (EFE).- Las autoridades de la región rusa de Krasnoyarsk, en el círculo polar ártico, declararon este miércoles el estado de emergencia de nivel regional tras un derrame de unas 200 toneladas de diésel en el golfo de Játanga, con salida al mar de Láptev.

Según informaron fuentes gubernamentales citadas por la agencia rusa TASS, el vertido tuvo lugar en la mañana del martes, tras la rotura de un depósito de diésel en la localidad de Sindassko, en el distrito de Taimir, en la desembocadura del río Játanga.

La policía local indicó que el incidente fue provocado por una tormenta que elevó el nivel del mar en el golfo, inundando la zona donde se encontraba el depósito y dañándole.

A consecuencia de la rotura tuvo lugar un vertido de entre 170 y 200 toneladas de diésel, que contaminó las aguas del golfo, según el Ministerio de Emergencias de la región.

Aún así, las autoridades aseguran que este vertido no representa una amenaza a la población local y los hidrocarburos no contaminaron las fuentes de agua potable de Sindassko.

El depósito pertenece a la compañía local Taimir Alliance Trading, encargada del abastecimiento eléctrico de varias localidades aledañas.

Las autoridades incoaron una causa penal por violación de las normas de protección del medio ambiente durante la explotación de instalaciones industriales, según TASS.

Según el gobernador de Taimir, Alexéi Chlenov, "no hay señales evidentes de daño al medio ambiente".

El vertido tampoco afectará el abastecimiento eléctrico de Sindassk, ya que queda combustible en otros depósitos de reserva para 10 días, indicaron las autoridades.

Sindassk es una de las localidades más septentrionales de Rusia, con una población de apenas medio millar de personas. EFE