La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) ha valorado como un "paso necesario" la reforma iniciada desde el Ministerio de Sanidad del Real Decreto 605/2003, que regula el tratamiento homogéneo de la información sobre listas de espera, ya que considera que el texto vigente se ha visto "claramente superado por la realidad actual del Sistema Nacional de Salud" (SNS).
"Las estadísticas deben servir para corregir los problemas y exigir responsabilidades, con el objetivo de que la población reciba la atención que necesita a tiempo", ha destacado la federación en un comunicado, en el que detalla distintos aspectos que considera necesario garantizar.
En primer lugar, la FADSP ha instado a velar por el cumplimiento de la indicación médica como inicio del cómputo en la lista de espera. A su vez, ha valorado positivamente que se prohíban las bolsas de pacientes al margen del registro y se garantice su inclusión, aunque no exista una cita disponible.
La federación también ha recordado que las esperas son sumatorias y empiezan en Atención Primaria (AP), mientras que las estadísticas "contabilizan cada fase por separado y no reflejan toda la demora acumulada". Por ello, tras calificar como "avance" la incorporación de la medición de la espera en AP, ha destacado que debe computar todo el tiempo desde que se solicita atención en el centro de salud hasta que se recibe el tratamiento necesario.
Además, ha reclamado que las personas derivadas a centros concertados sigan en la lista de espera hasta que reciban la atención. "Porque una derivación no puede utilizarse para presentar como resuelta una espera que continúa pendiente. Tampoco debe servir para seguir desviando recursos públicos hacia empresas privadas", ha explicado.
CAMBIOS DE PRIORIDAD CON VALORACIÓN CLÍNICA
Ante la supuesta alteración de listas de espera en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, ha subrayado la necesidad de que cualquier cambio de prioridad responda a una valoración clínica justificada y, además, quede registrada, con controles independientes y protección para quienes denuncien irregularidades.
Por otra parte, ha destacado el derecho del paciente a conocer su situación en las listas de espera, algo que puede facilitar la digitalización.
La federación ha señalado que realizar una medición "más completa, periódica, homogénea y transparente" puede desvelar demoras que en la actualidad no se reflejan adecuadamente. En este sentido, ha explicado que, en caso de que las cifras oficiales aumenten tras la puesta en marcha del nuevo sistema, no se trataría de un problema nuevo, sino de la situación que la FADSP denuncia desde hace "décadas".
En paralelo, ha destacado que, para conseguir reducir las listas de espera, las comunidades autónomas deben reforzar la Atención Primaria y aprovechar "plenamente" la capacidad de la sanidad pública, dotándola de financiación suficiente y finalista, plantillas adecuadas, incremento de camas hospitalarias públicas y poniendo fin al "desvío de dinero público a empresas privadas a través de conciertos y privatizaciones".
Para ello, ha exigido el compromiso de los profesionales con el sistema público, sobre todo de los jefes de servicio que gestionan las listas de espera, a los que ha demandado "dedicación exclusiva" al SNS.


