La diversidad microbiana en la infancia se asocia con mejor salud inmunológica y metabólica, según evidencia científica (Imagen Ilustrativa Infobae)

En la Argentina, la alimentación infantil evidencia un déficit de nutrientes esenciales. Siete de cada diez niños no cubren la ingesta diaria recomendada de calcio y más del 90% no alcanza la de vitamina D. Ocho de cada diez personas no consume las tres porciones diarias recomendadas de lácteos, solo el 6% cumple con la recomendación de cinco porciones de frutas y verduras, y más del 80% no llega a las metas mínimas de fibra.

La baja exposición a alimentos fermentados y microorganismos vivos agrava este panorama, con consecuencias en el desarrollo óseo, la función inmunológica y la salud metabólica.

Desde PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil), un equipo interdisciplinario de especialistas en salud y alimentación infantil de la Argentina, advierten que la urbanización, el uso extendido de antibióticos, el aumento de partos por cesárea y el predominio de alimentos de baja calidad nutricional redujeron drásticamente la exposición cotidiana a microbios beneficiosos. Esto impacta sobre la microbiota intestinal, considerada hoy un órgano funcional central para la inmunidad, el metabolismo y la salud neurológica.

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Microbiota intestinal: un órgano bajo la lupa

La microbiota intestinal regula el sistema inmune, participa en el metabolismo y se vincula con la salud mental en el eje intestino-cerebro. Factores como el parto por cesárea, la urbanización y el uso de antibióticos, junto con una dieta pobre en nutrientes y baja en microorganismos, redujeron la diversidad microbiana en la infancia argentina.

“Regula el sistema inmune, participa en el metabolismo y se vincula incluso con la salud mental a través del eje microbiota-cerebro-intestino. La microbiota es un verdadero órgano y cada vez sabemos más sobre el alcance de su impacto y sus interacciones dentro del organismo”, afirmó el pediatra gastroenterólogo Christian Boggio Marzet (MN 88.904), integrante de PROFENI y director de la Maestría en Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica de la USAL.

Fermentados, una herramienta concreta

La evidencia científica muestra que el consumo habitual de alimentos fermentados se asocia con mejor salud general, mayor diversidad microbiana y menor riesgo de desarrollar enfermedades crónicas como las cardiovasculares o diabetes tipo 2. El concepto de “dosis diaria de microorganismos vivos” ha sido propuesto en publicaciones recientes y la recomendación de incorporar alimentos fermentados en la dieta ya integra en forma explícita guías alimentarias internacionales, como las de Estados Unidos.

El yogur, producto de la fermentación de la leche, es una de las formas más accesibles, seguras y culturalmente aceptadas de incorporar microorganismos vivos en la alimentación diaria. Su matriz alimentaria y su estabilidad lo convierten en un vehículo ideal para reintroducirlos en la dieta cotidiana.

Un estudio con más de 27.000 participantes mostró que una ingesta adicional de 100 gramos de alimentos con microbios se asoció con mejores niveles de presión arterial, proteína C reactiva, glucosa e insulina plasmática, triglicéridos, perímetro de cintura y colesterol HDL.

Especialistas advierten que la mayoría de los niños argentinos no cubre la dosis diaria recomendada de microorganismos vivos (PROFENI)

Déficit de bacterias: oportunidad de mejora en salud pública

En la Argentina, cerca del 90% de la población infantil no cubre la dosis diaria recomendada de microorganismos vivos. La infancia es una ventana crítica: lo que no se construye en esta etapa difícilmente se recupere luego.

La insuficiencia de calcio, vitamina D y fibras, sumada a la escasa ingesta de microorganismos vivos, impacta en la salud futura y en la prevención de enfermedades crónicas. La alimentación es la herramienta fundamental para conformar y modular una microbiota robusta y diversa, que contribuya a prevenir enfermedades crónicas a futuro.

Guías alimentarias y el rol de PROFENI

Las guías alimentarias de la Argentina y de países como Canadá, Japón, Reino Unido, Australia y Estados Unidos incluyen al yogur como parte de la recomendación de incorporar específicamente tres lácteos al día. Las guías de Estados Unidos actualizadas ya reconocen el valor de los alimentos fermentados y su impacto en la microbiota y la prevención de enfermedades.

PROFENI impulsa la interpretación de la evidencia científica y la elaboración de recomendaciones adaptadas al contexto argentino, con el objetivo de mejorar la alimentación infantil y promover patrones alimentarios saludables.