La disputa entre Claudia López y Gustavo Petro se profundizó cuando la exalcaldesa sostuvo la construcción elevada de la Primera Línea del Metro de Bogotá - crédito Sebastian Barros/Europa Press y Prensa Claudia López

El expresidente Gustavo Petro y la exalcaldesa de Bogotá Claudia López sorprendieron al país al tener un encuentro privado en la mañana del jueves 10 de septiembre de 2026.

En sus redes sociales, el exmandatario colombiano publicó una fotografía en la que aparece abrazado con la excandidata presidencial, donde habrían concretado un acuerdo con miras hacia las elecciones regionales de 2027, como contrapeso al Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella.

“Hora de la máxima unidad ante la antidemocracia y la antipatria (...) yudar hasta la mayor necesitada y lograr las máximas curules, alcaldías y gobernaciones (sic)”, escribió el exjefe de Estado en su cuenta de X.

La imagen sorprendió a los internautas, debido al historial de confrontaciones entre ambos dirigentes. De hecho, la relación entre Claudia López y Gustavo Petro pasó de las alianzas electorales a una confrontación abierta, con el presidente acusándola públicamente de haberlo traicionado “siete veces” y con una disputa que hoy atraviesa obras de infraestructura, protestas, seguridad y denuncias por presunta intervención en política.

Metro de Bogotá

El primer punto de quiebre entre ambos dirigentes fue fue la decisión de la entonces alcaldesa de Bogotá de mantener la construcción de la Primera Línea del Metro como obra elevada, tal como había sido contratada durante la administración de Enrique Peñalosa.

Inicialmente, el entonces senador Gustavo Petro buscaba que el proyecto se detuviera para modificarlo por un trazado subterráneo. No obstante, López se negó con el argumento de que la ciudad no podía aplazar más la obra, por lo que decidió dar continuidad al proyecto inicialmente planteado.

La disputa no se limitó al diseño de la infraestructura. También definió el fracaso de un acuerdo político entre ambos dirigentes antes de las elecciones locales de 2019 y, más tarde, marcó el choque entre la Presidencia y la Alcaldía por la continuidad del contrato ya firmado para construir el trazado elevado. Esa diferencia quedó sin resolver y reapareció con más fuerza cuando Petro llegó a la Casa de Nariño en 2022.

Como mandatario, Petro presionó entonces al consorcio chino y a la Alcaldía para soterrar el tramo de la Avenida Caracas. Su argumento era que una estructura elevada afectaría de forma grave el entorno urbano del centro de la ciudad.

En una de sus críticas más duras, calificó el metro elevado como una “chambonada” y afirmó que, si el proyecto seguía adelante en ese formato, “las tres generaciones siguientes” maldecirían esa decisión. También definió el diseño vigente como un “esperpento”.

La respuesta de Claudia López fue defender la continuidad jurídica del contrato ya suscrito. La exalcaldesa le pidió al presidente que no insistiera porque el metro “no tiene reversa” y sostuvo que a Bogotá “se le respeta”.

Paro Nacional del 2021

Otro frente decisivo apareció durante el Paro Nacional de 2021. En medio de las manifestaciones, López acusó directamente de promover el vandalismo en esas protestas y le reclamó a Gustavo Petro que “no incendiara más a Colombia”, después de la colecta de recursos impulsada por el entonces senador Gustavo Bolívar para entregar cascos y escudos a jóvenes de la llamada Primera Línea.

“La política de Petro es la del caos y la de Álvaro Uribe es la de la represión”, indicó López en su momento.

La respuesta de Gustavo Petro buscó apartarse de la violencia y trasladar la responsabilidad a la incapacidad institucional para contener la crisis en la ciudad. “Le echan la culpa a quienes no la tienen... Lo que hay en Bogotá es una juventud popular marchando porque no tiene estudio, ni trabajo, ni futuro, y a cambio recibe balas e indignidad”.

Freno a proyectos de movilidad

La tensión volvió a escalar en septiembre de 2023, cuando Claudia López declaró una ruptura oficial con el Gobierno nacional y pasó a ubicarse como opositora, luego de que la administración Petro detuviera las licitaciones de infraestructura vial, en especial las relacionadas con los accesos por el norte de Bogotá.

“Bogotá va bien a pesar del saboteo y maltrato sistemático del gobierno nacional... Nos paran la Autopista Norte, nos paran el Regiotram del Norte y nos dilatan el Metro. Bogotá no merece el maltrato ni el chantaje de un gobierno que eligió con ilusión”, había expresado López en su cuenta de X.

Petro respondió con una crítica más amplia al esquema de expansión urbana de Bogotá. El presidente sostuvo que las decisiones cuestionadas tenían base técnica y ambiental, y afirmó que los diseños distritales amenazaban ecosistemas sensibles como el humedal Torca-Guaymaral.

“Ese pueblo debe tener la claridad sobre que lo han engañado... solo por mantener las ganancias de unos propietarios... He ahí el egoísmo social de una casta que no deja progresar a Bogotá”, comentó el entonces mandatario.

Campaña presidencial 2026

Fuera ya de la Alcaldía y proyectada hacia la contienda presidencial, López endureció sus ataques contra la gestión de Petro. En declaraciones a los medios de comunicación, sostuvo que el presidente vendió una “ilusión de cambio” que terminó deshonrando al aliarse con dirigentes tradicionales cuestionados.

La exalcaldesa también criticó retrocesos del Gobierno en áreas como la salud y la seguridad ciudadana. Con ese giro, la pelea dejó de girar solo alrededor de Bogotá y pasó a convertirse en una impugnación directa del proyecto político del mandatario.

El conflicto llegó además al terreno institucional. López denunció formalmente a Petro ante las autoridades por presunta participación en política electoral, al asegurar que el mandatario utilizó recursos, medios públicos y el presupuesto general del Estado para intervenir de manera indebida en la contienda.

“El mayor causante de faltas de garantías en la democracia colombiana es el señor presidente de la República”, dijo la entonces candidata presidencial.

Por su parte, Petro también la cuestionó tras la oficialización de la candidatura presidencial de López, en junio de 2025, cuando escribió en X: “Claudia no sabe sino de traiciones. La última, a los trabajadores de Colombia”.