El Ideam prevé que una nube de polvo del Sahara ingrese al mar Caribe entre el 10 y el 12 de septiembre - VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae)

El Ideam prevé que una nube de polvo del Sahara ingrese al mar Caribe entre el jueves 10 de septiembre y el sábado 12 de septiembre de 2026, un fenómeno atmosférico habitual en esta época del año que no tendría efectos significativos sobre las concentraciones de aerosoles en Colombia, aunque algunas zonas de La Guajira podrían registrar una incidencia ligera.

El pronóstico abarca tres días y concentra la principal variación prevista en el extremo norte del país. Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, el aumento de partículas transportadas por los vientos podría reducir de manera ligera la visibilidad en algunos sectores de ese departamento.

La entidad indicó que mantiene el seguimiento de las condiciones atmosféricas sobre el Caribe colombiano y que continuará monitoreando la evolución de la nube durante su desplazamiento. La recomendación a la ciudadanía es consultar las actualizaciones por los canales oficiales.

La incidencia prevista se concentraría de forma leve en La Guajira

La Guajira podría registrar una incidencia ligera por el aumento temporal de partículas en suspensión - crédito VisualesIA/Imagen Ilustrativa Infobae

Según indicó la entidad, en el país no se esperan impactos relevantes por este ingreso de polvo del Sahara. De acuerdo con el Ideam, la única excepción identificada hasta ahora son algunas áreas de La Guajira, donde sí podría presentarse una incidencia ligera por el incremento temporal de partículas en suspensión.

El instituto explicó que este tipo de nube corresponde al desplazamiento de material particulado desde el desierto del Sahara hacia otras regiones, impulsado por las corrientes de viento. En esta ocasión, su presencia se concentraría principalmente sobre el mar Caribe durante los próximos días.

Jennifer Dorado, jefe de la Oficina de Pronósticos y Alertas del Ideam, explicó cómo se sigue el fenómeno: “El fenómeno es monitoreado mediante la información satelital y modelos atmosféricos internacionales como los del programa Copérnico, que permiten seguir la concentración y desplazamiento de estas partículas en la atmósfera”, dijo en declaraciones reveladas por El Espectador.

La funcionaria agregó que, con las condiciones previstas para este periodo, no se proyectan efectos significativos sobre las concentraciones de aerosoles en el país. La funcionaria precisó que el posible impacto localizado en La Guajira estaría asociado al aumento de partículas transportadas por los vientos.

El transporte de polvo suele aumentar desde abril y bajar hacia septiembre

Imagen de referencia. El polvo del Sahara no tendría efectos significativos sobre las concentraciones de aerosoles en Colombia, según el Ideam - crédito AccuWeather

El Ideam señaló que se trata de un fenómeno natural recurrente en esta temporada. El transporte de estas partículas suele presentarse a partir de abril, aumenta de forma más notoria en los meses siguientes, alcanza un pico principal entre julio y agosto y empieza una disminución progresiva hacia septiembre.

Ese comportamiento estacional explica por qué la entidad considera este episodio parte de la dinámica atmosférica frecuente sobre el Caribe y América. Bajo las proyecciones actuales, no hay reporte de afectaciones de mayor magnitud para otras regiones de Colombia.

El organismo insistió en que seguirá observando posibles variaciones en la nube de polvo mientras avanza el periodo pronosticado, entre el 10 de septiembre y el 12 de septiembre. La información oficial estará disponible en la página web del instituto, sus redes sociales y la aplicación “Ideam en tu Mano”.

El polvo del Sahara viaja miles de kilómetros y puede alcanzar el Caribe y América

El polvo del Sahara forma una masa de aire seco y cálido cargada de partículas minerales y arena - crédito Europa Press

El polvo del Sahara forma una masa de aire seco y cálido cargada de millones de toneladas de partículas minerales y arena que se origina en el desierto africano y recorre miles de kilómetros por la atmósfera, con capacidad de llegar al Caribe, América del Sur y Norteamérica.

Su desplazamiento se explica por la acción de los vientos alisios, que empujan de este a oeste las nubes de partículas una vez que quedan suspendidas.

Antes, el suelo desértico eleva el material por convección debido al calentamiento diurno, y tormentas con vientos fuertes en el Sahel pueden levantar el polvo en la zona de transición entre el desierto y la sabana africana.

Entre sus efectos, reduce la visibilidad y deja un cielo brumoso o lechoso, con amaneceres y atardeceres rojizos, y también baja la formación de nubes y la probabilidad de lluvias.

En salud, puede empeorar la calidad del aire y provocar irritación en los ojos y la garganta o desencadenar crisis en personas con asma y alergias; en el ambiente, transporta nutrientes como fósforo y hierro que ayudan a fertilizar ecosistemas como la selva del Amazonas.