Una denuncia presentada ante la Justicia federal busca determinar si alimentos comprados con fondos públicos para abastecer la Quinta de Olivos fueron desviados a un emprendimiento privado de catering relacionado con personas que trabajaban en la residencia presidencial.
La presentación apunta contra María Belén Agudiez, hasta esta semana subsecretaria de Planificación General de la Secretaría General de la Presidencia; Osvaldo Sosa, exintendente de la Quinta; y Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria y encargada de la cocina de Olivos.
La denuncia, impulsada por la diputada Marcela Pagano, sostiene como hipótesis que parte de los alimentos destinados oficialmente a la residencia podrían haber terminado en “Pancitos Caseros”, una empresa de catering dedicada a los servicios de panadería y pastelería que estaría a nombre de Analía Agudiez, hermana de la exfuncionaria. El presunto desvío es, por el momento, una acusación que deberá ser comprobada por la Justicia.
El caso aún no se inició formalmente y es el fiscal Eduardo Taiano el que debe decidir si impulsa la acción penal, es decir, si toma medidas de prueba para verificar la acusación. El juez que podría quedar a cargo del caso es Julián Ercolini.
Belén Agudiez ocupaba desde enero de 2024 la Subsecretaría de Planificación General, dentro de la Secretaría General que conduce Karina Milei, y era considerada una funcionaria de su círculo de confianza.
Uno de los elementos incorporados a la denuncia es la actividad de Pancitos Caseros. Según la documentación presentada, Analía Agudiez figuraba vinculada al emprendimiento y el número de contacto que aparecía publicado también estaba asociado a ella.
La acusación busca reconstruir qué eventos atendió la firma desde 2024, quién contrató cada servicio, qué empleados participaron, de dónde salieron los insumos y a quiénes fueron facturados.
Entre los episodios señalados aparece el festival “Bizarren Musik Party”, realizado el 3 de marzo de 2024 en el estadio de GEBA. La denuncia pide investigar si el emprendimiento intervino en el catering del evento y si para esa actividad pudieron haberse utilizado insumos originalmente destinados a la residencia presidencial.
TN se contactó con el entorno de Belén Agudiez, que niega cualquier tipo de acusación. Asegura que nunca utilizó productos de la Quinta de Olivos para un emprendimiento privado y niega haber usado las instalaciones oficiales con fines privados.
La salida de Belén Agudiez del Gobierno coincide con los cambios en la residencia de Olivos, después de que fueran despedidas 12 personas, entre ellas el exintendente de la residencia.

La presentación, realizada por la diputada Marcela Pagano, también incluye un segundo evento realizado ese mismo mes y en el mismo estadio: el recital de Los Palmeras del 22 de marzo de 2024.
Como respaldo se acompañó un presupuesto atribuido a Pancitos Caseros para un servicio de catering que incluía empanadas, pizzas, cafetería, budines, barras de cereal, turrones, frutas, frutos secos, granola y mini figacitas, además del personal para cubrir todo el evento.
El documento fija un valor de $685.000 e incluye sin cargo dos tablas medianas de quesos y fiambres. Para la denunciante, la participación en dos espectáculos masivos celebrados en GEBA durante el mismo mes es un indicio que justifica investigar si se trataba de una actividad comercial habitual y no de una prestación aislada.
Otro aspecto que pide analizar la denuncia es la situación fiscal del emprendimiento. Según la presentación, Analía Agudiez figuraba en categoría D del monotributo, un nivel de facturación que, de acuerdo con el planteo judicial, resultaría difícil de compatibilizar con una actividad regular de catering para espectáculos masivos.
Además, la denuncia sostiene que las redes sociales de Pancitos Caseros fueron eliminadas recientemente, por lo que reclamó que se resguarde y reconstruya toda la información vinculada al emprendimiento.
Las cantidades de alimentos compradas para Olivos

La sospecha también se apoya en los volúmenes previstos en diferentes contrataciones destinadas a la residencia presidencial.
Una licitación oficial de la Secretaría General (bajo la modalidad compra abierta) contempla la adquisición de 29.505 kilos de carnes, pollo, cerdo, achuras y pescado para un período de seis meses: 20.370 kilos para Casa Rosada y 9135 kilos para Olivos.
En el detalle destinado exclusivamente a Olivos aparecen, entre otros productos, 2160 kilos de pollo entero, 1200 kilos de paleta, 900 kilos de nalga para milanesa, 2100 kilos de roast beef y 540 kilos de bondiola de cerdo.
La presentación también compara las cantidades de insumos de pastelería proyectadas para Olivos y Casa Rosada. Según la documentación aportada, para la residencia presidencial se contemplaban 800 kilos de harina 000 frente a 500 kilos para la sede gubernamental, un 60% más.
En el caso del dulce de leche colonial, la diferencia era aún mayor: 48 potes para Olivos contra 12 para Casa Rosada, es decir, cuatro veces más. A eso se sumaban 75 kilos de chocolate para moldeo destinados exclusivamente a la residencia presidencial.
La Justicia deberá determinar ahora cuánta mercadería ingresó efectivamente a Olivos, quién la recibió, cuál fue su destino y si existió algún vínculo entre las compras estatales y los servicios realizados por Pancitos Caseros. También se busca establecer qué personal participó de los eventos privados y si para esos trabajos se utilizaron recursos pertenecientes a la residencia presidencial.



