Más allá de ser uno de los actores más reconocidos de Hollywood, Denzel Washington también dejó múltiples reflexiones a lo largo de su carrera. Entre las más recordadas, se destaca una sobre la necesidad de atravesar distintos fracasos antes de alcanzar el éxito.
“Si no fracasás, ni siquiera lo estás intentando. Para conseguir algo que nunca tuviste, tenés que hacer algo que nunca hiciste”, aseguró Washington durante un discurso en 2011 frente a los graduados de la Universidad de Pensilvania.
Por qué Denzel Washington considera necesario fracasar
Cuando era joven, recordó el actor, una de las primeras audiciones de su carrera fue para conseguir un papel en un musical de Broadway. Él consideraba que era la persona ideal para representar al personaje, pero se encontró con una dificultad: no sabía cantar.
A pesar de esto, decidió ir a la audición e interpretó una canción frente al director, aunque fue interrumpido tras cantar solo un verso. Luego, siguió con la parte actuada de la prueba, pero no convenció a los responsables y no fue seleccionado para el papel.
De todas maneras, ese rechazo no lo llevó a abandonar. Por el contrario, siguió preparándose y presentándose a nuevos castings a pesar de haber sido rechazado en muchas ocasiones. “Fracasé, fracasé y fracasé. Pero no importó”, aseguró Washington.
Para el actor, lejos de decepcionarlo, los fracasos significaban acercarse cada vez más a su objetivo. Desde su punto de vista, cada intento aumentaba las posibilidades de encontrar un papel en el que finalmente fuera aceptado.
El regreso al mismo teatro 30 años después
Gracias a su insistencia, la historia tuvo un cierre particular varias décadas después. 30 años más tarde de aquella audición fallida, Washington volvió al mismo teatro, pero esta vez para protagonizar Fences, una obra de Broadway que lo llevó a ganar un premio Tony por su actuación.
En ese sentido, el actor planteó que los errores no deben ser una razón para dejar de intentarlo, sino que pueden funcionar como combustible para avanzar y entender que, con el tiempo, uno puede estar cada vez más cerca de alcanzar su objetivo.
Para cerrar, resumió su filosofía con otra expresión: “caer hacia adelante”. Con esta frase, Washington explicó que fracasar es inevitable, pero que cada intento puede acercar a una persona a aquello que busca conseguir.




