La decimoquinta fecha del Campeonato Mundial de Fórmula 1 2026 en el traicionero circuito callejero de Bakú prometía ser una jornada de consolidación para Franco Colapinto. Tras haber alcanzado la Q3 en la clasificación y largar desde la novena posición gracias a una sanción aplicada a Carlos Sainz, el joven piloto argentino de Alpine salía a la pista azerbaiyana enfocado en volver a sumar puntos valiosos. Sin embargo, la ilusión argentina se desmoronó de forma dramática e inesperada en el giro 36 de la competencia. Hasta ese momento fatídico, Colapinto venía completando una actuación firme y trabajada en un trazado sumamente exigente, caracterizado por la combinación de su larguísima recta costera y los estrechos pasajes junto al casco antiguo. En la largada, el argentino mantuvo con solidez el noveno lugar conquistado en la grilla, sosteniendo el ritmo frente a los embates del pelotón intermedio. Aunque en la vuelta 23 fue superado por Kimi Antonelli y cayó momentáneamente al décimo puesto, se mantenía expectante en la zona puntuable mientras George Russell consolidaba su liderazgo al frente del clasificador. La carrera dio un vuelco drástico en la vuelta 31, cuando un fuerte accidente de Alex Albon contra el muro de la curva cuatro obligó al ingreso del Safety Car y agrupó nuevamente a todos los monoplazas. En el relanzamiento, durante la vuelta 36, la tensión acumulada se tradujo en tragedia para la escudería francesa: Colapinto protagonizó un toque con su compañero de equipo, Pierre Gasly. La colisión provocó la deserción inmediata de ambos Alpine y terminó afectando también a Lando Norris, quien tampoco pudo continuar. El desenlace representa un duro golpe para la estructura de Enstone y para el propio Colapinto, que masticaron la amargura de un domingo que prometía un destino muy diferente. Sin margen para lamentos prolongados, el piloto argentino deberá dar vuelta la página y enfocar toda su preparación en el próximo desafío del calendario: el Gran Premio de Singapur.