Un tren de carga de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) descarriló en las últimas horas con 600 kilos de carbón y desde la empresa denunciaron un posible sabotaje. El gobernador Claudio Vidal aseguró que “no se descarta ninguna hipótesis”.
El interventor Pablo Gordillo confirmó a TN que se están realizando peritajes en la zona y afirmó que, según las primeras evaluaciones de la empresa, “la vía no presentaba inconvenientes”. También señaló que la locomotora “estuvo en condiciones desde hace una semana”.
Gordillo descartó además que el descarrilamiento haya sido provocado por un error humano. “El conductor aduce que algo lo sacó de la vía”, explicó. En ese sentido, afirmó que durante la inspección se detectó “un objeto extraño al costado que supuestamente se puso en la vía para provocar un desvío intencional”.

Otro de los elementos que el interventor destacó es el difícil acceso al lugar donde ocurrió el hecho. “Hay entrada por una estancia privada y un lodge de pesca. Y sino por la vía nuestra”, señaló Gordillo, en referencia a las posibilidades de llegar hasta ese sector.
El interventor también vinculó la sospecha de sabotaje con el conflicto que mantiene con sectores internos de YCRT y con gremios opositores a su gestión. “No quieren que la empresa funcione y venda. Son los mismos que quieren seguir en la joda del empleo público sin trabajar”, afirmó.
En esa línea, Gordillo sostuvo que existe una disputa por el futuro de la empresa y apuntó contra quienes, según su interpretación, buscan frenar el proceso de transformación de YCRT. “30 años de joda estuvieron y siguen en la misma. Estiran a que en octubre gane el peronismo y vuelvan a la normalidad”, sostuvo.
Los detalles del descarrilamiento
El hecho ocurrió este miércoles después del mediodía, cuando el tren de carga N° 5002-005 circulaba desde Río Turbio hacia Punta Loyola. La formación descarriló y la locomotora terminó volcada a la salida de la Estación Ingeniero Cappa, en las inmediaciones del kilómetro 161 del ramal. Dos integrantes de la tripulación sufrieron golpes y fueron trasladados al Hospital de Río Gallegos para ser revisados. También resultaron afectados varios vagones, la carga de carbón y la infraestructura ferroviaria.

En la presentación judicial, YCRT señala como uno de los principales indicios una pieza metálica alargada, oxidada y con un extremo en forma de horquilla que fue encontrada en el sector del descarrilamiento. Técnicos de la empresa la identificaron preliminarmente como un posible anclaje de válvula utilizado en antiguas locomotoras a vapor del ramal.
La compañía sostiene que ese material no forma parte de la operación ferroviaria actual y que la formación accidentada era traccionada por una locomotora diésel. Por ese motivo, plantea que la pieza no habría podido desprenderse del propio tren y que tampoco correspondería a un elemento actualmente utilizado en la infraestructura de la vía.
La denuncia agrega que el registro fotográfico realizado en el lugar muestra un sector del elemento metálico con posibles marcas compatibles con el impacto de la formación contra un objeto rígido. Para YCRT, ambos indicios deben ser sometidos a peritajes para determinar si la pieza tuvo relación directa con el descarrilamiento.
El pedido de YCRT a la Justicia
La empresa solicitó que se preserve de inmediato la escena del hecho porque el lugar se encuentra en una zona de campo abierto y podría quedar expuesto a modificaciones por terceros o por las condiciones climáticas.

Entre las medidas requeridas figura el secuestro de la pieza metálica bajo cadena de custodia, para determinar su procedencia y analizar si conserva huellas, material biológico, marcas de herramientas o señales compatibles con el impacto. También pidió pericias sobre los rieles, bulones y fijaciones de la vía para determinar si hubo cortes, faltantes, aflojamientos o signos de manipulación.
Además, YCRT pidió analizar el registrador de eventos o velocímetro de la locomotora, si cuenta con ese dispositivo, para establecer la velocidad y las maniobras realizadas antes del accidente. También solicitó preservar las comunicaciones mantenidas por WhatsApp entre la tripulación y el personal de control de trenes durante la jornada del descarrilamiento.
La presentación incluye también pedidos para investigar quiénes pudieron circular por la zona, relevar posibles cámaras y vehículos, analizar registros de telefonía de las antenas cercanas y verificar si hubo faltantes de piezas similares en depósitos o talleres donde todavía se conserve material de las antiguas locomotoras a vapor.
La empresa pidió que el hecho sea investigado, en principio, bajo el artículo 191 del Código Penal, que contempla el empleo de medios para hacer descarrilar un tren. También dejó planteada la posibilidad de que corresponda una acusación por daños y, en caso de acreditarse lesiones, la figura prevista para esos casos.




