La cena de Estado que Donald Trump ofreció el jueves en la Casa Blanca para agasajar al presidente chino Xi Jinping tuvo todos los ingredientes del protocolo presidencial: una puesta en escena cuidadosamente preparada, representantes de los dos gobiernos y una lista de invitados que reunió a algunas de las figuras más poderosas de Estados Unidos.
Pero hubo un grupo que concentró especialmente la atención: los grandes nombres de la tecnología.
En la mesa principal se sentaron Trump y la primera dama, Melania Trump, junto a Xi Jinping y su esposa, Peng Liyuan. También ocuparon esos lugares Elon Musk, CEO de Tesla y SpaceX; Jensen Huang, CEO de Nvidia, y su esposa, Lori Huang; Tim Cook, presidente del directorio de Apple; y Lisa Su, CEO de AMD, junto a su esposo, Daniel Lin.

La composición de esa mesa puso a algunos de los protagonistas de la carrera tecnológica estadounidense a pocos metros del presidente chino.
Nvidia, Apple, AMD, Tesla y SpaceX estuvieron representadas en el centro de una cena que se produjo mientras Washington y Beijing mantienen conversaciones sobre comercio, tecnología e inteligencia artificial.

Los gigantes tecnológicos que estuvieron en la Casa Blanca
La lista de invitados fue mucho más amplia. Entre los empresarios y ejecutivos convocados estuvieron Sam Altman y Greg Brockman, de OpenAI; Sundar Pichai y Sergey Brin, de Google; Jeff Bezos, fundador de Amazon; Mark Zuckerberg, de Meta; Satya Nadella, de Microsoft; Michael Dell, de Dell Technologies; y Eric Yuan, de Zoom.

También participaron destacados representantes de la banca y las finanzas, como Jamie Dimon, de JPMorgan Chase; Larry Fink, de BlackRock; Stephen Schwarzman, de Blackstone; Jane Fraser, de Citigroup; y David Solomon, de Goldman Sachs.
El listado oficial difundido por la Casa Blanca incluyó además a Bernard Arnault, presidente y CEO de LVMH; Albert Bourla, de Pfizer; Mary Barra, de General Motors; Kelly Ortberg, de Boeing; y Darren Woods, de ExxonMobil.

Uno de los regresos más comentados fue el de Elon Musk a un evento de alto perfil junto a Trump. El empresario, que volvió a ocupar un lugar destacado en la Casa Blanca, compartió la mesa principal con Huang, Cook y Su.
También hubo jueces y figuras de Fox News
La cena no estuvo reservada exclusivamente al mundo empresarial. La lista incluyó a los tres magistrados de la Corte Suprema John Roberts, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh.
También participaron el presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y otros integrantes del Congreso, además del presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh.

El mundo de los medios también tuvo representantes. Entre los invitados estuvieron Bret Baier, Laura Ingraham y Jesse Watters, figuras de Fox News, el canal de predilección de Trump.
La familia Trump tuvo asimismo presencia en la celebración: asistieron Ivanka Trump, Eric Trump y Tiffany Trump, además de otros familiares.
El menú, que fusionó las tradiciones culinarias de ambas naciones, constó de un primer plato de verduras, una lubina con costra de sésamo y berenjena asada con salsa verde y un postre de cremoso de vainilla y helado de miel de las colmenas de la Casa Blanca.

Una cena con un mensaje diplomático
Mientras los invitados compartían la velada en el Salón Este de la Casa Blanca, Trump y Xi buscaron poner el acento en la relación entre ambos países.

Xi afirmó que China y Estados Unidos acordaron construir una relación basada en la “estabilidad estratégica” y destacó las conversaciones mantenidas durante la jornada. Trump, por su parte, habló de la relación bilateral y sostuvo que ambos países podían continuar trabajando juntos.
El presidente estadounidense también sorprendió a su invitado con un regalo: una escultura de un águila calva, símbolo nacional de Estados Unidos. Dos militares retiraron la tela que cubría la pieza durante el brindis y Trump explicó que esperaba que encontrara “un lugar maravilloso” en Beijing.

La cena reunió así, en una misma sala, a presidentes, funcionarios, jueces, empresarios y algunas de las figuras más influyentes de la tecnología mundial.
Pero la imagen de la noche quedó concentrada en una mesa: Trump y Xi rodeados por quienes lideran algunas de las compañías que están definiendo la próxima disputa tecnológica entre Estados Unidos y China y la carrera por el desarrollo de la IA.




