La Municipalidad de Lima puso en marcha este lunes el plan de desvíos vehiculares por las obras del Nuevo Óvalo Faucett, en la intersección de las avenidas La Marina y Elmer Faucett, en el distrito de San Miguel. La medida corresponde a una fase previa de monitoreo del tránsito antes de la intervención en uno de los puntos de conexión entre Lima y el Callao.
Según informó el Instituto Metropolitano Protransporte de Lima (Invermet), la primera etapa contempla cambios en los recorridos para vehículos particulares y de carga. El transporte público mantendrá, por el momento, sus rutas y paraderos habituales.
La marcha blanca busca identificar dificultades en la circulación durante las horas de mayor demanda y aplicar ajustes al esquema antes del inicio de los trabajos. La etapa inicial de la obra tendrá una duración estimada de 180 días.
Las avenidas Faucett y La Marina continuarán habilitadas
Durante la primera fase, los trabajos se concentrarán en el óvalo y sus vías auxiliares. Por esa razón, las calzadas principales de las avenidas Elmer Faucett y La Marina permanecerán disponibles para el tránsito vehicular.

El gerente general de Invermet, Luis Felipe Gamarra, indicó que el despliegue previo permitirá evaluar el comportamiento de los conductores frente a las rutas alternas. El cruce concentra un flujo elevado de vehículos, sobre todo en las franjas de ingreso y salida laboral.
El proyecto prevé el mejoramiento integral del óvalo, la instalación de señalización vertical y horizontal, la renovación de áreas verdes, sardineles e iluminación. También considera un sistema de semaforización integrada para ordenar la circulación en la zona intervenida.
Rutas previstas para autos y transporte de carga
Los conductores particulares contarán con trayectos diferenciados de acuerdo con su punto de origen y destino. El plan incluye alternativas para los desplazamientos en los sentidos Este-Oeste, Norte-Sur y Este-Norte.
Quienes se trasladen desde el aeropuerto hacia La Punta podrán utilizar las avenidas Los Precursores, Los Insurgentes y La Marina antes de retomar su recorrido. Para los viajes en dirección a San Miguel o San Isidro, las opciones incluyen las avenidas Precursores, Rafael Escardó y La Marina.
En el caso del transporte de carga, el recorrido Norte-Oeste considera el paso por Elmer Faucett, Los Precursores y Los Insurgentes. Desde ese punto, los vehículos podrán volver a su ruta habitual.
Las autoridades instalarán señales en puntos estratégicos para advertir sobre los cambios de sentido y orientar a los conductores ante posibles episodios de congestión. El esquema también contará con personal banderillero y apoyo de la Policía Nacional.

No habrá cambios en los paraderos ni en las veredas durante esta etapa
El transporte público conservará sus paraderos y recorridos mientras se ejecuten los trabajos iniciales. Gamarra precisó que esta condición podrá revisarse conforme avance el proyecto, de acuerdo con las necesidades de tránsito que se detecten en el área.
Tampoco se prevén intervenciones en las veredas en esta primera etapa, por lo que el paso peatonal continuará habilitado. El plan contempla senderos seguros y accesibles para facilitar los cruces de las personas que circulan por el entorno del óvalo.
La Autoridad de Transporte Urbano para Lima y Callao (ATU), la Policía Nacional y la Gerencia de Movilidad Urbana participarán en el control y seguimiento de los desvíos. La marcha blanca seguirá activa mientras se monitoree el tránsito y se definan eventuales cambios antes de la ejecución plena de las obras.



