
Dos adolescentes de 16 años circulaban en moto durante la madrugada del sábado en Alta Gracia cuando, según la denuncia que presentaron ante la Justicia, un móvil policial comenzó a seguirlos. Lo que ocurrió después derivó en la detención de un efectivo de la Policía de Córdoba y en la imputación de su compañera, una agente que permanece en libertad. La causa quedó en manos de la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno de esa ciudad y, por el momento, rige el secreto de las actuaciones.
El episodio se desencadenó en las inmediaciones de Alta Gracia durante la noche del viernes 5 de septiembre. De acuerdo con la versión que reconstruyó el abogado de los menores, Axel Aurich, los jóvenes iban en moto cuando advirtieron que una camioneta policial los perseguía. El efectivo al volante les dio la voz de alto, pero los chicos, con 16 años y en plena madrugada, siguieron unos metros más antes de detenerse. Aurich lo explicó ante las cámaras del programa Arriba Córdoba: “El personal policial persigue a mi cliente, le pide la voz de alto para que se detenga, le tira la camioneta encima, ellos por temor siguieron unas cuadras. Hay que destacar que tienen 16 años”.
Cuando los adolescentes finalmente pararon, el policía que conducía se bajó del vehículo. Según el relato del letrado, los tiró al suelo y comenzó a golpearlos con patadas. Ambos llevaban el casco puesto y, aun así, terminaron con lesiones en la cabeza. Uno de ellos sufrió una fractura de tibia y peroné por los impactos del calzado reglamentario del agente. La compañera del efectivo, presente durante el procedimiento, no intervino para detenerlo.
Aurich también denunció que, tras la golpiza, el oficial sacó su arma y amenazó a los jóvenes: “Si ustedes denuncian, los voy a buscar y los voy a matar”, según reprodujo el abogado en declaraciones a ElDoce.tv. Acto seguido, los efectivos se retiraron del lugar sin prestar asistencia médica ni identificarse formalmente, y dejaron a los dos menores en la vía pública.

La denuncia judicial que presentaron los padres de los adolescentes puso en marcha una doble vía de investigación: la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno de Alta Gracia, a cargo del fiscal Alejandro Peralta Otonello, abrió la causa penal, mientras que la Dirección General de Control de Conducta Policial inició sus propias actuaciones administrativas. El comisario general René Villegas, director de esa dependencia, confirmó la recepción de la denuncia y detalló que se recopilan imágenes de cámaras de seguridad y grabaciones del sistema 911 a pedido de la Fiscalía.
Antes de ordenar el arresto, Peralta Otonello dispuso distintas medidas para reunir pruebas: tomó las declaraciones de las víctimas y coordinó diligencias con personal de la Dirección General de Control de Conducta Policial. Con ese material reunido, el fiscal firmó el decreto fundado que ordenó la detención. “En el día de la fecha, se ordenó por decreto fundado, la detención de un personal policial masculino que presta servicios en esta Departamental por diversos hechos delictivos, todos de carácter funcional”, comunicó la Fiscalía en un parte oficial.
El arresto se concretó durante las primeras horas de la tarde del miércoles. El policía quedó alojado en un establecimiento penitenciario a disposición de la Justicia. En el mismo comunicado, la Fiscalía informó que también se ordenó la imputación de la agente femenina que acompañaba al detenido: “se ordenó la imputación de un personal policial femenino por hechos delictivos cometidos dentro de su función policial”, según consta en el texto oficial. La mujer, sin embargo, permanece en libertad.
Las figuras penales atribuidas a cada uno de los efectivos no fueron dadas a conocer. Desde el Ministerio Público Fiscal aclararon que el expediente se tramita bajo secreto de sumario, lo que impide el acceso a los detalles de la imputación. Por su parte, al ser consultado sobre la situación de la agente, Aurich sostuvo que, según la denuncia, quien provocó las lesiones fue el policía detenido.
El abogado subrayó la relevancia de dos elementos de prueba para esclarecer lo ocurrido: las cámaras de seguridad y los certificados médicos. “Los domos son claves porque se van a ver los recorridos de la moto con el móvil que iba detrás y los certificados médicos”, afirmó el letrado en declaraciones a ElDoce.tv. Hasta el momento, en que se conocieron las medidas judiciales, ninguno de los dos efectivos había sido apartado de sus funciones; desde Conducta Policial aclararon que esa decisión depende del avance del expediente a cargo del fiscal Peralta Otonello.




