
En el marco de una causa por lavado de activos que investiga una maniobra de unos 27.000 millones de pesos, se realizó una serie de allanamientos simultáneos en Mar del Plata. El procedimiento derivó en la detención de uno de los acusados mientras otros dos sospechosos son buscados por la Justica.
El operativo, ejecutado este miércoles, se inscribe en una investigación originada en La Plata y apunta a una presunta estructura de recirculación financiera vinculada con billeteras virtuales, cuentas bancarias y posibles conexiones con el juego clandestino en línea.
En total se concretaron seis allanamientos en distintos puntos de la ciudad marplatense, entre ellos viviendas ubicadas en un barrio privado y un departamento de lujo en la zona de Playa Grande. De acuerdo con La Capital de Mar del Plata, las diligencias fueron solicitadas por la fiscal Betina Lacki después de reconstruir el recorrido del dinero bajo sospecha.
Como resultado, fue detenido Cristian Alejandro Scigliano, mientras que Juan Ignacio Campoli Sillero y Catriel Taubenschlag no fueron encontrados en los operativos y quedaron en condición de prófugos. Los tres están acusados por “asociación ilícita, defraudación mediante uso indebido de datos y lavado de activos agravado”.
La hipótesis fiscal vincula parte de las operaciones con posibles actividades de juego clandestino en línea. Ese punto podría ampliar el alcance de las responsabilidades penales y sumar nuevos involucrados si se confirma la conexión entre la operatoria financiera y plataformas ilegales de apuestas.
El inicio de la causa
La causa judicial comenzó a partir de la denuncia presentada por una empleada de maestranza del Poder Judicial de la Provincia de Buenos Aires contra Albertina Mangini, funcionaria de la Procuración General de la Corte. A partir de esa presentación, la fiscalía empezó a seguir el movimiento de fondos y la utilización de herramientas financieras digitales que habrían servido para canalizar el dinero.

Según la investigación, la maniobra se iniciaba con la captación de personas en situación de vulnerabilidad, a quienes les ofrecían dinero a cambio del DNI, fotografías y un supuesto escaneo de ojos. Con esos datos, siempre de acuerdo con la hipótesis fiscal, se abrían cuentas bancarias y billeteras virtuales que luego eran utilizadas para mover fondos de origen presuntamente ilícito.
Antes de los allanamientos de este miércoles, la causa ya había tenido un avance importante el 14 de agosto, cuando se realizaron procedimientos en Mar del Plata, Córdoba y el Conurbano bonaerense. En aquel momento fueron detenidos: Mauro Perrotta, Albertina Mangini e Ignacio Marchioni, identificado en la investigación como financista con domicilio en Quilmes.
Según detalló La Capital de Mar del Plata, Perrotta es propietario de la cadena de gimnasios Red Line, cuyos tres locales comerciales en la ciudad también fueron allanados durante esa fase previa de la investigación.
En paralelo con los avances de la investigación, la defensa de Albertina Mangini prepara una presentación para pedir que la prisión preventiva sea sustituida por detención domiciliaria con monitoreo electrónico y controles médicos. El planteo se apoya en informes médicos, psicológicos y psiquiátricos incorporados por la defensa.
Según esos estudios, la imputada registra un peso corporal de 45,3 kilogramos, pérdida de masa muscular, un cuadro de ansiedad y episodios de descompensación emocional vinculados con el encierro. Con esos argumentos, sus abogados intentarán modificar las condiciones actuales de detención.
Sin embargo, la situación procesal de Mangini ya había recibido un revés en instancias anteriores. La Cámara de Apelación y Garantías de La Plata rechazó un recurso de hábeas corpus presentado por la acusada al considerar que seguían vigentes los riesgos de fuga y de entorpecimiento de la investigación.
Mientras tanto, la causa continúa su marcha con nuevos sospechosos bajo la mira y con la búsqueda en curso de los dos acusados que aún no fueron localizados.




