El 20 de septiembre de 1904 se sancionó la Ley 4.349, que creó la Caja Nacional de Jubilaciones y Pensiones para funcionarios, empleados y agentes civiles del Estado. Es uno de los antecedentes del sistema previsional argentino. Desde entonces, el sistema atravesó numerosas transformaciones. Y hoy la realidad de quienes están jubilados vuelve a poner el tema en el centro de la agenda. ¿CUÁNTO COBRA UNA JUBILACIÓN MÍNIMA HOY? A partir de septiembre de 2026, el haber mínimo garantizado quedó establecido en $428.633,20, según la Resolución 257/2026 de ANSES. A ese monto se suma, para quienes están alcanzados, un refuerzo de hasta $70.000, por lo que quienes cobran la mínima reciben en septiembre un total de $498.633,20. El aumento mensual fue del 2,11%, de acuerdo con el mecanismo de movilidad vigente. MILLONES DE PERSONAS El último informe estadístico de ANSES disponible registra 7.904.435 beneficiarios de jubilaciones y pensiones en septiembre de 2025. Dentro del sistema contributivo, el 48% de los beneficiarios tenía entonces un haber igual o inferior a una jubilación mínima. Los datos permiten dimensionar que hablar de jubilaciones no es hablar de una situación individual: es hablar de millones de personas y familias. LAS RONDAS: CUANDO EL RECLAMO OCUPA LA PLAZA En Córdoba, esa realidad tiene una expresión concreta. Desde mayo de 2024, jubilados y jubiladas se reúnen cada miércoles en la Plaza San Martín. En agosto de 2026 realizaron la ronda número 125. En esa ronda, que fue registrada por Cba24n, los participantes hablaron de ingresos insuficientes, medicamentos y de las dificultades para llegar a fin de mes. Una de las jubiladas contó que algunos medicamentos que necesitaba dejaron de estar cubiertos y que, en determinados meses, directamente no podía comprarlos. Las rondas también muestran otra dimensión de la jubilación: la participación ciudadana. Las personas mayores no son solamente receptoras de una prestación. Son ciudadanos que se organizan, expresan sus demandas y reclaman por sus derechos. MÁS QUE UNA EFEMÉRIDE Por eso, el Día del Jubilado puede ser mucho más que una fecha para saludar. Puede ser una oportunidad para recordar cómo nació el sistema previsional, pero también para mirar cómo viven hoy las personas que llegaron a esta etapa después de décadas de trabajo. Detrás de cada cifra hay una persona. Alguien que puede estar disfrutando de su tiempo, viajando, estudiando o compartiendo con su familia. Pero también alguien que puede estar haciendo cuentas para comprar medicamentos, pagar servicios o llegar a fin de mes. La jubilación debería ser el derecho a vivir esta etapa con dignidad, autonomía, participación y posibilidades de disfrutar. Y las rondas de los miércoles recuerdan que, para muchas personas, esa dignidad todavía sigue siendo una demanda.