
La Justicia de Córdoba resolvió ordenar la prisión preventiva de Carlos Javier Ríos, el ingeniero agrónomo imputado por el choque frontal que causó la muerte de cuatro personas en el Camino de los Lecheros, cerca de Alta Gracia. De esta manera, deberá permanecer detenido en el Establecimiento Penitenciario de Bouwer mientras la Fiscalía de Instrucción de Fuero Múltiple del 1° Turno avanza con la investigación.
La medida fue dispuesta en el marco de una causa en la que Ríos enfrenta una imputación por homicidio simple con dolo eventual reiterado, por cuatro hechos en concurso real. De hecho, la semana pasada se le había revocado la prisión domiciliaria luego de que se comprobara que su estado de salud se encontraba en condiciones de afrontar un encierro común.
El cambio en el régimen de detención había sido solicitado por el fiscal Diego Fernández la semana pasada, poco después de que las pericias revelaran que el imputado tenía 1,57 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del impacto.
En línea con esto, la Fiscalía consideró que el conductor habría aceptado la posibilidad de provocar un resultado fatal al manejar en determinadas condiciones y realizar maniobras que implicaban un riesgo para otros usuarios de la vía.

El siniestro ocurrió el 23 de agosto de 2026, alrededor de las 19:42 horas, sobre la Ruta Provincial C-45, en el tramo conocido como Camino de los Lecheros. La colisión tuvo lugar a la altura del kilómetro 23, donde una camioneta RAM 1500 impactó de frente contra un Volkswagen Gol que circulaba en sentido contrario.
Según reconstruyó El Doce.tv, las cuatro personas que viajaban en el automóvil murieron como consecuencia de las lesiones sufridas en el choque. Se trataba de dos mujeres y dos hombres, quienes, de acuerdo con las actuaciones incorporadas a la causa, padecieron graves politraumatismos por la violencia del impacto.
La investigación judicial ubicó a Carlos Javier Ríos al volante de la camioneta RAM 1500 luego de haber participado de un festejo en el que habría consumido bebidas alcohólicas. Además del test de alcoholemia, se incorporaron fotografías, informes periciales, documentación, registros de cámaras de seguridad y declaraciones de personas que habrían advertido la forma de conducción de la camioneta antes de la colisión.
Según la hipótesis de los investigadores, Ríos habría efectuado maniobras peligrosas y zigzagueantes mientras circulaba por la Ruta Provincial 5. Algunos automovilistas habrían intentado advertirle sobre esa conducta, aunque el conductor continuó su recorrido hasta tomar la C-45.

A partir de estas averiguaciones, los investigadores buscan establecer con precisión la secuencia completa de los hechos, desde los momentos previos al impacto hasta las actuaciones posteriores a la colisión. En ese sentido, también se analiza el comportamiento del imputado después del siniestro vial.
Hasta el momento, la imputación sostiene que, al ingresar a la Ruta Provincial C-45, el acusado inició una maniobra de sobrepaso en un sector donde no estaba habilitada para su sentido de circulación. Así, la RAM habría avanzado por el carril contrario y no habría alcanzado a retomar su mano antes de encontrarse con el Volkswagen Gol.
En ese momento, el automóvil circulaba por su carril, en sentido opuesto, y a una velocidad moderada. Sin embargo, el impacto frontal provocó daños de gran magnitud en ambos vehículos y dejó como resultado la muerte inmediata de los cuatro ocupantes del Gol.
Bajo este planteamiento, la Fiscalía consideró que las circunstancias atribuidas a Ríos exceden una infracción de tránsito o una conducta imprudente. Por ese motivo, le endilgó el delito de homicidio simple con dolo eventual reiterado, una figura penal que contempla una escala de pena más grave que la prevista para los homicidios culposos vinculados a siniestros viales.

Al resolver la prisión preventiva, la Fiscalía ponderó la gravedad de los hechos investigados, la escala penal que contempla la imputación y la existencia de riesgos procesales. Con esos fundamentos, ordenó que Ríos siga alojado en Bouwer mientras se desarrolla la causa.
De esta forma, el expediente debe avanzar con el examen de las pericias, los registros audiovisuales y los testimonios incorporados, además de otras medidas que puedan surgir a partir de la reconstrucción del hecho.
Por este motivo, la situación procesal de Ríos continuará bajo revisión judicial a medida que se produzcan nuevas pruebas. La Fiscalía deberá profundizar la hipótesis acusatoria y determinar si reúne los elementos necesarios para requerir que el caso avance a juicio.




