En el cierre de operaciones, el dólar estadounidense se cotizó en 12,2 bolivianos, lo que representa un aumento del 4,46% en comparación con el precio de cierre anterior de 11,68 bolivianos. Dow Jones

En la última semana, el dólar estadounidense experimentó un avance del 7,28%, mientras que en el último año su valor ha crecido un 81,25%.

El tipo de cambio del dólar estadounidense a boliviano ha mostrado una tendencia positiva durante los últimos dos días, indicando un fortalecimiento de la divisa norteamericana. La volatilidad actual se sitúa en 31,54%, inferior a la volatilidad de referencia del 41,35%, lo que sugiere una mayor estabilidad en el mercado cambiario.

Los pronósticos económicos para el dólar en Bolivia este 2026

El mercado paralelo en Bolivia mostró una estabilidad temporal a comienzos de 2026, con cotizaciones cercanas a Bs 9,64, fenómeno vinculado a las expectativas generadas por las reformas cambiarias y el anuncio de un financiamiento externo de $4.500 millones del BID para el periodo 2026-2028.

El Gobierno boliviano desea reducir el déficit fiscal al 7% este año, mientras proyecta una inflación de hasta el 17%. Aunque el FMI había advertido que la inflación podría superar el 15% si no se controla la emisión monetaria, se mantiene la incertidumbre.

El Banco Mundial anticipa una recesión del -1,1% en el PIB de Bolivia para 2026, mientras la CEPAL prevé un crecimiento marginal del 0,5%. El FMI optó por no entregar estimaciones precisas a largo plazo debido al alto grado de incertidumbre.

El proceso de unificación cambiaria para el primer semestre incluye la liberación gradual de dólares en el sistema financiero y la publicación diaria de valores referenciales por parte del Banco Central de Bolivia (BCB), que recientemente se sitúan alrededor de Bs 9,21 para la compra y Bs 9,40 para la venta.

Aunque el tipo de cambio oficial permanece en Bs 6,96, su uso es cada vez menos relevante en las operaciones comerciales frente a los nuevos valores de mercado. Tras la fuerte volatilidad de 2025, el país encara el desafío de una transición estructural en un contexto de contracción económica.