El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó nuevamente a Irán con un posible ataque contra el monte Kolang, conocido también como Pickaxe, en medio de crecientes sospechas sobre la presencia en ese complejo de reservas iraníes de uranio altamente enriquecido. La advertencia llegó después de que el mandatario calificara la guerra de seis meses con Teherán como “poca cosa” frente a otros conflictos como Vietnam o Venezuela.
“Irán no tendrá un arma nuclear. Hemos impedido que la tenga. Es posible que ataquemos Pickaxe muy pronto”, declaró Trump a la prensa desde la Casa Blanca. El republicano volvió a referirse a la confrontación con Teherán como un “conflicto militar” y no como una guerra formal, una distinción que ha defendido junto a su vicepresidente, JD Vance.
El uranio altamente enriquecido puede destinarse tanto a usos civiles como al desarrollo de armamento nuclear si alcanza una pureza igual o superior al 90%. Estados Unidos e Israel sospechan que parte de las reservas iraníes de ese material se encuentran ocultas en el interior del monte Pickaxe, ubicado a un kilómetro de las instalaciones de Natanz, la mayor planta de enriquecimiento de uranio del país.
El régimen de Irán negó que existan “actividades nucleares” en la zona y calificó las acusaciones como “un pretexto inventado para la agresión, la destrucción y el sabotaje”. Natanz fue bombardeada tanto por fuerzas estadounidenses como israelíes en 2025 y 2026. Las instalaciones subterráneas del complejo fueron declaradas por Irán en 2020 ante el Organismo Internacional para la Energía Atómica (OIEA), tras un presunto acto de sabotaje ocurrido ese mismo año en un edificio dentro de Natanz. Según lo informado entonces a ese organismo, el espacio se destinaría al ensamblaje de centrifugadoras.
Más allá de la amenaza sobre Pickaxe, Trump respaldó este viernes el argumento de Vance, quien un día antes había rechazado calificar de “guerra” los combates con Irán. “Mucha gente no lo llama una guerra. Yo lo llamo un conflicto militar porque, para nosotros, es algo menor. No es gran cosa”, sostuvo el mandatario en el Despacho Oval, donde comparó el enfrentamiento, iniciado hace seis meses, con guerras que se extendieron durante años, como la de Vietnam.

El presidente insistió en que Vance dijo “la verdad” al señalar que “no hay intercambio de fuego en este momento”, pese a que Estados Unidos e Irán han intercambiado ataques en los últimos días en el golfo Pérsico. “Ahora mismo no estamos luchando, no hay combates”, afirmó Trump, quien definió la situación como “un conflicto militar, pero muy intermitente”.
La guerra fue iniciada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero sin haber logrado el objetivo declarado de derrocar al régimen de los ayatolás. Vance, por su parte, evitó el jueves pronosticar si los combates terminarían antes de las elecciones legislativas de noviembre: “Ahora mismo, no hay disparos activos”, dijo durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. Esa afirmación se produjo pese a que Irán había disparado el jueves contra Kuwait, aliado del golfo Pérsico de Estados Unidos, en represalia por ataques estadounidenses previos.
La postura de la Casa Blanca de no calificar el enfrentamiento como guerra formal responde, en parte, a una razón legal: la normativa estadounidense prohíbe sostener hostilidades por más de 60 días sin autorización del Congreso. A pesar de ese discurso moderado, Trump publicó el mismo viernes un mensaje en Truth Social en el que acusó a los demócratas de querer que Estados Unidos pierda “la guerra en Irán”.
Trump volvió a contrastar el número de bajas estadounidenses en Irán, 18 militares, con los conflictos de Vietnam y Afganistán. “Uno ya es demasiado. Pero en Vietnam perdimos a decenas de miles de personas. En Afganistán perdimos a muchos”, reconoció el mandatario, según consignó CNN. De acuerdo con registros del Archivo Nacional de Estados Unidos, 58.220 militares estadounidenses murieron durante la guerra de Vietnam.
El presidente también mencionó la operación militar de enero pasado en la que fuerzas estadounidenses capturaron al ex dictador venezolano Nicolás Maduro para trasladarlo a Nueva York, donde enfrenta cargos federales por narcotráfico. “Hicimos Venezuela e hicimos esto. En Venezuela no perdimos a nadie. Y en esto, perdimos a 18 personas”, dijo Trump, quien añadió: “Lo que hemos hecho es asombroso. Nos apoderamos de Venezuela y esencialmente nos hemos apoderado de Irán”.
El conflicto con Irán ha costado más de 37.500 millones de dólares a los contribuyentes estadounidenses y ha dejado 18 militares muertos, según cifras difundidas por CNN. Las encuestas muestran que los estadounidenses califican negativamente la gestión de Trump sobre la guerra, que disparó los precios de la energía en el país.
Ese incremento en el costo de la gasolina, derivado del bloqueo del estrecho de Ormuz, amenaza con pasarle factura al Partido Republicano en las elecciones legislativas del 3 de noviembre, en las que la formación intenta conservar sus estrechas mayorías en el Congreso. Los intentos de algunos funcionarios de Trump por minimizar el impacto del conflicto generaron además el rechazo de sectores demócratas. El secretario de Comercio, Howard Lutnick, admitió el jueves que se había “equivocado” al afirmar un día antes que ningún militar estadounidense había muerto en la guerra en Irán.
