La directora de Memorial afirmó que las detenciones y las condenas en Rusia buscan enviar más personas a prisión y derivarlas al frente de la guerra en Ucrania

La directora de la ONG Memorial, Elena Zhemkova, advirtió que Rusia podría afrontar una nueva oleada de represión tras las elecciones legislativas de septiembre. Lo dijo en un contexto marcado por la exclusión del único partido abiertamente contrario a la guerra en Ucrania y por nuevas detenciones de candidatos opositores.

“Desgraciadamente, creo que la situación está empeorando actualmente, pero no muy rápido. Pero después de las elecciones asistiremos a un claro empeoramiento. Se arrestará a más personas por motivos inútiles y se las enviará a prisión. Buscan enviar gente a la cárcel. Para ellos, la prisión es una vía hacia el frente de la guerra contra Ucrania”, señaló en una entrevista con AFP.

Las declaraciones coincidieron con una etapa de fuerte sensibilidad política en Rusia y con versiones sobre posibles nuevas medidas de reclutamiento para sostener la campaña militar en Ucrania.

El presidente Vladímir Putin rechazó públicamente esas especulaciones durante el plenario del Foro Económico Oriental, en Vladivostok. “No se da ningún escenario, a día de hoy, que exija una movilización. Es un ataque informativo por parte del enemigo en vísperas de las elecciones a la Duma en un intento de influir en sus resultados”, declaró.

Putin sostuvo que Rusia no enfrenta problemas de reclutamiento para sostener la campaña militar en Ucrania (Aleksandr Zholobov/Roscongress/Handout via REUTERS)

“No tenemos ningún problema desde el punto de vista del reclutamiento de soldados”, agregó el mandatario.

En ese contexto, el Tribunal Supremo ruso prohibió el mes pasado la participación de Yábloko en las elecciones parlamentarias por listas de partidos. A esa medida se sumaron resoluciones de tribunales locales que revocaron el registro de decenas de postulantes para elecciones regionales. La fuerza opositora indicó que esas anulaciones alcanzaron al menos a cinco regiones, entre ellas Leningrado, Carelia, Pskov, la ciudad de San Petersburgo y Sverdlovsk.

Además, la policía detuvo en Moscú a dos candidatos de Yábloko, Grigori Grishin y Anna Shatunóvskaya, quienes más tarde recuperaron la libertad, aunque debían comparecer ante la Justicia por “demostración de simbología extremista”. Una eventual condena podía impedirles competir en los comicios y derivar en otras sanciones.

Luego, el líder del partido, Nikolái Ribakov, vinculó esa serie de decisiones judiciales con la postura de la organización a favor de un alto el fuego en Ucrania. A mediados de agosto, además, cientos de jóvenes acudieron al Tribunal Supremo para apoyar a Yábloko, tras lo cual la policía los amenazó con enviarlos a comisarías militares.

Memorial, fundada en 1989, se dedicó durante más de tres décadas a investigar las purgas estalinistas y a documentar casos de persecución política en la Rusia contemporánea. En 2022 compartió el Premio Nobel de la Paz con el Centro para las Libertades Civiles de Ucrania y con el activista bielorruso encarcelado Ales Bialiatski.

La organización obtuvo el Premio Nobel de la Paz en 2022 (Reuters)

El año pasado, la justicia rusa dispuso la disolución de la organización. Zhemkova abandonó entonces el país y pasó a dirigirla desde Berlín. “Cuanto más intenten hacer callar a Memorial o borrar su nombre en Rusia, más fuerte resonará en el extranjero”, aseguró.

Durante la entrevista de esta jornada, Zhemkova denunció que en Rusia existe “un inmenso mecanismo represivo” y una “propaganda muy poderosa y sofisticada”.

Como ejemplo, mencionó un proyecto que buscaría sustituir el museo del Gulag de Moscú por una nueva exposición centrada en los crímenes nazis cometidos contra la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. “Eso solo es una parte de lo que hacen”, afirmó. Después agregó: “Desgraciadamente, el proceso de reescritura de la historia es mucho más amplio, mucho más profundo. Se trata también de la destrucción de monumentos”.

También reclamó una respuesta más firme de Europa frente a la ofensiva rusa en Ucrania y frente a los ataques híbridos atribuidos a Moscú. “Y para Putin, ¿qué significa la debilidad? Significa que la victoria está al alcance de la mano y que hay que ir más lejos”, dijo.

Aunque afirmó que se siente segura en Berlín, Zhemkova recordó que vive lejos de su casa, de sus amigos y de una familia que ahora está dispersa en ocho países. “Intentamos explicar que todo el mundo no se ha vuelto un criminal. Que existe otra Rusia. Incluso hoy”, declaró.

(Con información de AFP)