
La revelación de un déficit de 25 millones de soles en Alianza Lima abrió cuestionamientos sobre la gestión administrativa del club. El escenario tomó mayor dimensión luego de que se conociera que la institución pagaba asesorías de comunicación al agente de Paolo Guerrero, de acuerdo con información difundida en los últimos días.
En ese contexto, Fernando Cabada, último administrador de Alianza Lima antes de la llegada de Alfredo Arosemena, tomó la palabra para defender su etapa en el cargo. El exdirectivo comparó la situación actual con la que atravesó el club durante 2023 y pidió que las autoridades prioricen la estabilidad institucional para evitar que el conflicto tenga efectos en el rendimiento del plantel principal.
Cabada sostuvo que, durante aquella temporada, diferencias internas afectaron la conducción del club pese a que el equipo había conseguido el Torneo Apertura. A su juicio, los problemas entre quienes tomaban decisiones derivaron en una inestabilidad que influyó en el cierre deportivo del año.
“El que no recuerda su historia está destinado a repetirla. Acordémonos que en el año 23, por un tema de egos, había uno de los miembros del Fondo [Blanquiazul] que era el más visible y tenía un rol más protagónico. Por celos ciegos, los mismos protagonistas de hoy generaron una inestabilidad que, habiendo ganado el Torneo Apertura, nos llevó a un desenlace que no era positivo”, afirmó en diálogo con ‘Latina Deportes’.
El exadministrador consideró que el club todavía puede corregir el rumbo. “Estamos a tiempo para ver qué es lo que tenemos que hacer”, señaló Cabada, quien cuestionó que se busquen responsables individuales en vez de atender los asuntos de fondo.
“En vez de decir ‘voy a ver a qué culpable le echo la culpa o cómo lo embarro al costado’, que se concentren en lo importante: generar estabilidad dentro de la institución al servicio del área deportiva”, agregó.
Cabada negó responsabilidad por el desbalance de Alianza Lima
Las declaraciones de Cabada surgieron en medio de los cuestionamientos por la situación económica de Alianza Lima y por la falta de incorporaciones que pidió Pablo Guede, entrenador del primer equipo masculino, para afrontar el Torneo Clausura.
El exadministrador rechazó que se le atribuya responsabilidad en decisiones posteriores a su salida. También relató conversaciones que, según dijo, mantuvo con Fernando Farah, identificado como el principal acreedor del club, a propósito del financiamiento para concretar contrataciones.
“Se me quiere responsabilizar de un fracaso generado por entrar a trabajar desconociendo cómo funciona la institución. Yo le decía al señor Farah: ‘Esto es lo que hay, estas son las solicitudes’. Ahí le dije que había que ver un tema de fondeo. Él me pidió que fondeáramos del otro lado. O sea, no estaba dispuesto a poner su plata”, expresó.
Cabada indicó que su función consistía en tramitar las cartas oferta una vez que recibía la autorización correspondiente. Según relató, las solicitudes por jugadores y los documentos eran comunicados a Farah antes de que fueran trasladados al área deportiva.
“Estas son las contrataciones, hay que hacer las cartas oferta. Si tú me das el ‘go’, yo lo tramito. Y eso fue lo que hicimos. Tengo todos los chats donde le digo: ‘Esto es para tal jugador, revisa la carta, dime si vamos’. Vamos. Carta firmada, carta entregada al área deportiva”, sostuvo.
El exadministrador aseguró que ese procedimiento se aplicó en todos los casos. “Lo hicimos con todos. De ahí en adelante, qué gestionaron más o menos, no sé, ya no es mi tema. Pero no pueden decir que es mi responsabilidad. Yo lo gestioné”, concluyó.
La situación administrativa coincide con un tramo de presión para el plantel dirigido por Guede. El presente deportivo y las dudas sobre la capacidad económica para responder a requerimientos del equipo han instalado el debate sobre las decisiones que deberá tomar la dirigencia en las próximas semanas.



