Un microscopio y cajas de Petri con cultivos bacteriológicos se ubican en un laboratorio con vista a la fachada del Hospital General de México. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Restaurantes Grogi, S.A. de C.V., la empresa encargada del comedor de médicos residentes del Hospital General de México “Dr. Eduardo Liceaga”, acumula dos contratos por más de 333 millones de pesos con instituciones de salud federal, en medio de la investigación por un brote de salmonella que afectó a 135 médicos.

El servicio fue suspendido desde el 31 de agosto. De acuerdo con el contrato, la compañía estaba obligada a realizar análisis bacteriológicos periódicos a los alimentos preparados para garantizar su inocuidad.

El brote de gastroenteritis infecciosa aguda ha dejado 41 médicos hospitalizados, según confirmó el propio hospital. Los estudios de laboratorio detectaron la presencia de Salmonella spp. en los casos analizados y, en dos pacientes, también una coinfección por Escherichia coli enterotoxigénica.

El contrato de 112 millones de pesos en el Hospital General

La empresa tiene un contrato hasta 2027 hasta por 112 mdp. (x/@merazr)

El Hospital General de México adjudicó a Restaurantes Grogi el contrato número HGMEL-LPN-0876-2025, derivado de la Licitación Pública Nacional Electrónica Plurianual LA-12-NBD-012NBD001-N-150-2025. El fallo, firmado por el subdirector de Recursos Materiales, Jesús Antonio Alcaraz Granados, se emitió el 28 de agosto de 2025, tras competir contra dos licitantes más.

El acuerdo establece un monto mínimo de 44,953,708 pesos y un máximo de 112,384,270 pesos, sin IVA, distribuidos entre los ejercicios fiscales 2025, 2026 y 2027. El servicio comenzó el 1 de septiembre de 2025 y debe concluir el 31 de diciembre de 2027, con entrega de desayuno, comida, cena y box lunch los 365 días del año.

Como parte de los requisitos de la convocatoria, Grogi se comprometió por escrito a practicar, dentro de los 15 días naturales siguientes al inicio del servicio, un análisis bacteriológico de los alimentos preparados. La obligación contractual señala que ese análisis debía repetirse en forma trimestral, con muestras tomadas de manera aleatoria en los días que determinara el Departamento de Nutrición del hospital.

Salud requería análisis bacteriológicos de toma de muestras de los alimentos preparados cada tres meses. (x/@merazr)

La convocatoria incluyó además otro requisito distinto: la entrega de resultados de análisis bacteriológico de exudado faríngeo del personal que manipula los alimentos, aunque el acta de apertura no precisa la periodicidad de esa prueba.

El documento también obligó a la empresa a firmar un escrito en el que acepta hacerse responsable de los daños a la salud del personal del hospital “por concepto de alimentos mal elaborados o descompuestos”. La cláusula establece que, en ese supuesto, procede la rescisión del contrato y se hace efectiva la póliza de responsabilidad civil de la empresa.

La vigilancia del servicio no recaía solo en la empresa. El Manual de Procedimientos del Departamento de Nutrición, actualizado en enero de 2025, obliga a esa área del hospital a supervisar la entrega de alimentos conforme a criterios de higiene, cantidad y calidad nutricional, y a vigilar el cumplimiento de la NOM-251-SSA1-2009, relativa a las prácticas de higiene en el procesamiento de alimentos. El manual exige además que un nutriólogo llene una lista de verificación y que el departamento entregue un reporte mensual a la Subdirección de Servicios Generales y Nutrición con los hallazgos de esa supervisión.

Tras el brote, el hospital suspendió de inmediato el servicio subrogado. La Secretaría de Salud emitió una tarjeta informativa el 3 de septiembre en la que confirmó que la investigación epidemiológica y sanitaria contempla “la revisión de las condiciones sanitarias y de los procesos relacionados con la preparación y suministro de alimentos”, con el fin de deslindar responsabilidades.

El segundo contrato: 220 millones de pesos en el INR

(Auditoría De Cumplimiento: 2024-1-12NDF-19-0225-2025/Captura de pantalla)

Restaurantes Grogi también opera, desde 2024, el comedor de empleados y pacientes del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra Ibarra. El contrato SALUD/INRLGII/30/2024 se firmó el 16 de abril de ese año, tras un fallo emitido el 25 de marzo a favor de la empresa entre dos licitantes participantes.

El acuerdo, de tipo abierto plurianual, fija un monto mínimo de 132,965,300 pesos y un máximo de 220,825,800 pesos, con IVA incluido, vigente del 1 de abril de 2024 al 31 de diciembre de 2026.

Este contrato fue revisado por la Auditoría Superior de la Federación en el Informe Individual del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2024. El organismo realizó una visita de inspección al comedor de Ortopedia en octubre de 2025 y constató que el servicio operaba con el equipo de cocina necesario y que el personal preparaba las dietas conforme a las indicaciones médicas.

La ASF concluyó que, al momento de la contratación, Grogi no estaba sancionada ni inhabilitada por la entonces Secretaría de la Función Pública, y que el instituto acreditó la realización del servicio “en cumplimiento de la normativa”.

Sumados, los montos máximos de ambos contratos alcanzan más de 333 millones de pesos en techo presupuestal para comedores hospitalarios federales.

El reclamo previo al brote

Una micrografía electrónica ilustra un grupo de bacterias de Salmonella de forma bacilar con sus flagelos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Dos días después de detectarse el incremento súbito de casos, los médicos residentes enviaron una carta a Lorena Gutiérrez Martínez, encargada del servicio de comedor, según documentó La Jornada. En el escrito advirtieron que en agosto ya se habían presentado “numerosos cuadros de gastroenteritis, probablemente infecciosas” entre quienes consumían alimentos en el comedor institucional.

Los médicos exigieron una evaluación sanitaria y epidemiológica, además de la revisión de los procesos de almacenamiento, manipulación y preparación de alimentos, así como de la limpieza de los utensilios. En el mismo documento, los residentes señalaron la detección de cubiertos con “deficiencias evidentes de limpieza y presencia de residuos”, además de comida servida fría y tiempos de espera prolongados.

El secretario David Kershenobich, el subsecretario Eduardo Clark y el titular de la Comisión Coordinadora de Institutos Nacionales de Salud y Hospitales de Alta Especialidad, Carlos Hinojosa, recorrieron el hospital la noche del 3 de septiembre junto con la directora general, Alma Rosa Sánchez Conejo.

A través de sus redes sociales, la dependencia federal informó que los residentes internados “se encuentran estables, sin síntomas de gravedad, reciben atención médica y presentan una evolución favorable”.