Ceuta, 12 sep (EFE).- Dos guardias civiles agredidos en Ceuta a manos de migrantes y un militar con el peroné fracturado en menos de veinticuatro horas ha sido el resultado de dos nuevos incidentes ocurridos en la ciudad, según ha denunciado este sábado la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC).
El primer incidente se produjo al mediodía del viernes, cuando una patrulla de la Guardia Civil fue requerida para prestar apoyo a una patrulla militar en la identificación de cinco varones de nacionalidad marroquí, que manifestaban su voluntad de regresar a Marruecos.
Los hechos se produjeron en la Explanada Muelle de Poniente y, durante la intervención, uno de los cinco hombres arremetió contra uno de los guardias civiles, propinándole un fuerte empujón en el pecho.
Cuando el agente intentó controlarlo, el individuo opuso una resistencia violenta y forcejeó, lo que obligó a intervenir a su compañero en su auxilio.
"La violencia ejercida por el ahora condenado alcanzó también a este segundo agente, y los tres acabaron cayendo al suelo y pese a la agresión, los dos guardias civiles lograron reducirlo empleando, en todo momento, la mínima fuerza imprescindible", según el comunicado.
Esta misma mañana, el agresor ha sido condenado a dos años de prisión y a la expulsión del territorio nacional, medida por la que el propio condenado ha aceptado.
El segundo episodio se ha producido esta misma madrugada, en torno a las 4:00 horas, cuando una patrulla militar procedía a la identificación de un grupo de personas migrantes que se encontraba en estado de embriaguez y que ofreció resistencia.
Uno de los integrantes del grupo, al intentar huir, empujó a uno de los militares, que cayó entre las rocas de la zona de Juan XXIII y como consecuencia de la caída sufre fractura de peroné y lesiones en el hombro.
Los hechos serán puestos en conocimiento de la autoridad judicial ya que los presuntos responsables no fueron detenidos en el momento porque los propios compañeros del herido, al escucharlo gritar de dolor por la fractura, dieron prioridad a atenderlo antes que a la contención del grupo.
La AUGC ha lamentado que "se insiste desde algunos despachos en describir lo que ocurre en Ceuta como una cuestión de percepción, de sensación, de inseguridad subjetiva, pero para quienes patrullan la frontera cada noche, y para los vecinos que viven a pocos metros de ella, la inseguridad no es un matiz semántico, es un parte de lesiones, es una guardia que termina en Urgencias o es un barrio en el que a las cuatro de la madrugada pasan cosas que nadie quiere nombrar".
"El problema no es la actuación de los agentes, es el marco en el que se les obliga a actuar y estos episodios se repiten a diario, pero el guardia civil que interviene en Ceuta lo hace sabiendo que cualquier gesto suyo será examinado con lupa, mientras la agresión que ha sufrido se diluye en la estadística", ha precisado.
La AUGC ha reclamado refuerzos permanentes de efectivos en Ceuta, "no despliegues temporales que se retiran cuando baja el foco mediático", así como "medios materiales adecuados a la realidad de la frontera, protección jurídica efectiva y acompañamiento real para todo agente agredido y el reconocimiento definitivo de la profesión de riesgo para quienes asumen, cada día, este nivel de exposición". EFE




