- Una auditoría interna destapó un robo silencioso que se repitió durante años.
- La investigación apunta a documentos falsos, camiones adulterados y empleados bajo sospecha.
Durante tres años se llevaron 1.008 motores de una fábrica de autos: el faltante llegó a US$ 2,3 millones
<p>Una auditoría interna destapó un robo silencioso que se repitió durante años. La investigación apunta a documentos falsos, camiones adulterados y empleados bajo sospecha.</p>


