
Los restos de Edith Barr serán velados en el Gran Teatro Nacional y, posteriormente, en la sede central del Ministerio de Cultura, según informó la entidad estatal a través de sus redes sociales. La cantante, conocida como la ‘Flor Morena de la Canción Criolla’, murió el martes 1 de septiembre a los 90 años, tras una trayectoria de más de siete décadas dedicada a la música criolla peruana.
El velatorio se desarrollará en dos jornadas y en distintos locales de San Borja, distrito limeño donde se ubican ambos recintos. El Ministerio de Cultura precisó que el primer turno se realizará el martes 1 de septiembre, desde las 4:30 p. m. hasta las 10:00 p. m., en el Gran Teatro Nacional. El segundo tramo se llevará a cabo el miércoles 2, entre las 9:00 a. m. y las 9:00 p. m., en el Foyer del Auditorio Los Incas, dentro de la sede central de la institución.
El sepelio se realizará en dos recintos oficiales de San Borja
El artista Ronny Zuzunaga, designado portavoz de la familia, brindó precisiones adicionales sobre los horarios del velatorio a través de sus redes sociales. “A nombre de la familia, comunico que el velatorio de nuestra amada Edith Barr será hoy, martes 1 de septiembre, en la Sala VIP del Gran Teatro Nacional, desde las 5:00 hasta las 10:00 p. m. Y mañana, miércoles 2, en la Sala Los Incas del Museo de la Nación”, indicó Zuzunaga.

El cantante agradeció a las autoridades por las facilidades otorgadas, en reconocimiento a la trayectoria de la artista. El Ministerio de Cultura, por su parte, publicó un mensaje de condolencia en el que resaltó el aporte de la intérprete a la identidad musical del país.
“Su calidad interpretativa y dedicación especial al cancionero criollo forman parte de la memoria musical del Perú, dejando un legado que continuará inspirando a las nuevas generaciones y a quienes mantienen viva esta expresión cultural”, señaló la institución.
Hasta el momento no se ha revelado la causa del fallecimiento. Un día antes de conocerse la noticia, Zuzunaga había publicado un mensaje en el que pedía oraciones por la cantante, debido a que se encontraba delicada de salud.

La hija de la artista confirmó la noticia en redes sociales
La confirmación oficial del fallecimiento llegó a través de Mily Salvany, hija de la cantante. “Queridos amigos: lamento comunicarles el sensible fallecimiento de mi querida mamá, Edith Barr. En breve, estaremos informando los detalles de su sepelio. El señor Ronny Zuzunaga será el portavoz de la familia. Muchas gracias”, escribió Salvany en sus redes sociales.
La partida de la intérprete generó muestras de pesar entre colegas, instituciones y seguidores de la música peruana. La Sociedad Nacional de Intérpretes y Ejecutantes de la Música (Soniem) la recordó como la “Flor Morena de la Canción Criolla” y sostuvo que su voz, talento y pasión dejaron una huella en la historia del género. La organización extendió sus condolencias a los familiares y a la comunidad artística.
Cantantes como Lucía de la Cruz y Cecilia Bracamonte también enviaron mensajes de despedida. Bracamonte la recordó como una referente del género y destacó su talento, sus enseñanzas y su dedicación a la música peruana.

Una trayectoria de siete décadas en el cancionero criollo
Nora Edith Barr García, nombre completo de la artista, nació en Lima el 1 de junio de 1936. Su acercamiento profesional a la música ocurrió a los 13 años, cuando la compositora Alicia Duarte descubrió sus aptitudes y la invitó a participar en un programa dedicado a la canción criolla en Radio Nacional, presentación en la que estuvo acompañada por el pianista Filomeno Ormeño.
Cuatro años después grabó su primera producción musical, que incluyó el vals “Puñaladas”. A lo largo de su carrera registró más de 30 LP y discos compactos, además de llevar su repertorio a escenarios de Estados Unidos y otros países de Latinoamérica. Su trayectoria incluyó también un espacio televisivo propio, ‘La revista de Edith’.

El repertorio de Barr incluyó valses y marineras de compositores como Chabuca Granda, Alicia Maguiña y Augusto Polo Campos. Entre las canciones asociadas a su carrera figuran “José Antonio”, “La flor de la canela”, “Bello durmiente”, “Limeña” e “Indio”.
Entre sus reconocimientos destaca su presentación ante el papa Juan Pablo II durante la primera visita del pontífice al Perú, en 1985. Un año después fue nombrada Embajadora Turística del Perú por el entonces Ministerio de Industria y Turismo.
En el año 2000, la Cancillería peruana le concedió la Orden al Mérito por Servicios Distinguidos en el grado de Comendador, mientras que la Universidad Nacional Mayor de San Marcos la homenajeó por sus 50 años de trayectoria artística.