Los jóvenes tienen hoy acceso desde el celular a billeteras virtuales, inversiones, crédito y distintas herramientas para administrar su dinero. Esa posibilidad amplió las opciones, pero también expuso con más fuerza problemas como la falta de planificación, las decisiones impulsivas, el sobreendeudamiento y las estafas digitales.
Bancos, fintech y plataformas de inversión consultados por TN en el marco del Día del Estudiante coincidieron en que uno de los principales problemas aparece antes de elegir dónde colocar el dinero y se basa en la falta de educación financiera. Registrar ingresos y gastos, armar un presupuesto, separar una parte para imprevistos y definir para qué se quiere ahorrar resultan pasos previos para evitar decisiones tomadas solo por una recomendación de redes sociales o por una promesa de rentabilidad.
La Cámara Argentina Fintech (CAF) identificó entre los errores más frecuentes gastar sin llevar un registro, asumir compromisos de pago sin considerar el presupuesto mensual, elegir una inversión únicamente por el rendimiento que promete y tomar un crédito sin conocer su costo total.
Presupuesto, objetivos y riesgos
Presupuestar, distinguir gastos necesarios de los que pueden postergarse y reservar dinero para imprevistos forman parte de una organización básica que muchas veces no está incorporada cuando llegan los primeros ingresos.
“El principal desafío para los jóvenes no es la falta de herramientas financieras, sino aprender a utilizarlas con criterio”, explicó Gabriel Costa, referente de Educación Financiera de Santander Argentina. Señaló además que antes de invertir deben definir para qué se destina ese dinero, cuándo se necesitará y cuánto riesgo se está dispuesto a asumir. “Y hay una regla importante: no invertir en algo que no se entiende”, afirmó.
“El problema de fondo es que nadie enseña en las aulas a formar un criterio financiero”, advirtió Nicolás Serra, líder de Innovación Social y Sustentabilidad de Naranja X. Según explicó, muchos jóvenes empiezan a manejar un sueldo, los ingresos de un emprendimiento o el dinero que reciben para sus gastos sin herramientas para saber en qué se va la plata, cuánto pueden destinar al consumo o qué deuda realmente están en condiciones de afrontar.
La cantidad de alternativas disponibles tampoco resuelve por sí sola esa falta de formación. Heather Feehan, jefa de Clima y Sustentabilidad de Banco Patagonia, señaló que “los jóvenes hoy tienen acceso a muchísimas herramientas financieras, pero no siempre cuentan con la información necesaria para utilizarlas de manera responsable”. En ese escenario, las decisiones basadas en consejos de redes sociales o en promesas de ganancias rápidas pueden reemplazar el análisis del riesgo, el plazo y las necesidades concretas de cada persona.

Takenos coincidió en ubicar entre las principales dificultades “comenzar a invertir sin una planificación básica de ingresos, gastos y necesidades de liquidez” y tomar decisiones a partir de tendencias de redes sin comprender el instrumento ni sus costos.
Ualá aporta otro dato sobre cuán temprano empieza hoy el vínculo con las finanzas: desde los 13 años los jóvenes pueden abrir una caja de ahorro en pesos y acceder a una cuenta remunerada. Para la compañía, ese acceso temprano obliga a incorporar criterios para evaluar riesgo, rendimiento, plazo y disponibilidad del dinero antes de avanzar hacia otras inversiones.
El mismo instrumento no sirve para todos
Las alternativas disponibles en el mercado van desde cuentas remuneradas y plazos fijos hasta fondos comunes de inversión, bonos, acciones y otros activos. La elección depende del objetivo, el plazo y el nivel de riesgo que estén dispuestos a asumir.
IOL Inversiones advirtió que uno de los errores más frecuentes entre los jóvenes es buscar el “éxito inmediato”, con apuestas en activos volátiles para intentar multiplicar el capital en poco tiempo sin comprender cómo funcionan. “Antes de ingresar a cualquier alternativa, hay que mirar tres variables clave: liquidez, horizonte de inversión y perfil de riesgo”, planteó. Es decir, cuándo se podrá retirar el dinero, durante cuánto tiempo se lo puede mantener invertido y qué nivel de fluctuación se está dispuesto a tolerar.
Luca Compagnucci, CEO de Berry, sumó el desconocimiento y el miedo a equivocarse entre las barreras de entrada. También advirtió sobre la búsqueda de ganancias rápidas y planteó la necesidad de entender qué se compra, conocer los riesgos y diversificar. “La pregunta útil no es cuál es el mejor instrumento, sino qué estás comprando”, sostuvo. La elección, explicó, también debe considerar cuánto cuesta entrar y salir de una inversión y qué facilidad existe para recuperar el dinero.
El crédito requiere otra evaluación. La CAF señaló que mirar solamente el valor de una cuota no permite conocer el peso real de una deuda. El monto recibido, el total que se devolverá, el costo financiero, la cantidad de pagos y la capacidad de afrontar esos compromisos junto con los demás gastos mensuales forman parte del análisis.
El celular y el manejo de las finanzas
Para muchos jóvenes, el primer contacto con el sistema financiero ocurre a través de una billetera o una aplicación del celular. Desde allí pueden consultar movimientos, pagar, transferir, ahorrar e invertir sin pasar por una oficina.
“Cuando una operación se resuelve con dos clics, desarrollar hábitos de planificación y control se vuelve todavía más importante”, alertó Costa. A esa inmediatez se suman otros riesgos. “Uno es tomar decisiones financieras impulsivas o basadas únicamente en recomendaciones de redes sociales. Otro es la exposición a estafas digitales o propuestas de inversión que prometen resultados poco realistas”, precisó.
Las apuestas online son uno de los riesgos que Santander vincula con esa mayor facilidad de acceso. Una investigación realizada junto con Fundación Ma/Padres mostró que dos de cada diez jóvenes de entre 12 y 18 años declararon apostar por internet, pese a no tener edad para hacerlo. El 69% consideró que las billeteras virtuales facilitan el acceso a las apuestas y, entre quienes apuestan, el 52% lo hace sin consentimiento de sus padres o tutores.

“Son datos que muestran por qué la alfabetización financiera y la digital tienen que avanzar juntas”, indicó Costa. Y agregó: “La respuesta no es alejar a los jóvenes de la tecnología, sino darles herramientas para usarla mejor”.
En ese escenario, Equifax puso el foco en la necesidad de combinar educación financiera y seguridad digital. “En el Día del Estudiante queremos aportar herramientas que abran puertas reales”, afirmó Martina González, directora de Marketing & Branding de la compañía para Latinoamérica, y vinculó esa formación con riesgos cada vez más presentes en el manejo cotidiano del dinero desde el celular. “Buscamos brindar conocimientos prácticos para que las personas eviten estafas, protejan su patrimonio y alcancen su mejor capacidad financiera con total autonomía”, agregó.
Banco Patagonia también incluyó entre los conocimientos necesarios la protección de datos personales, la identificación de fraudes y el uso seguro de canales digitales. Naranja X sumó el phishing, el sobreendeudamiento y la normalización de las cuotas sin analizar el costo real. Mientras que IOL advirtió sobre el acceso rápido al crédito para financiar consumos corrientes a tasas elevadas.
“El desafío no es solo facilitar el acceso, sino también brindar información clara que les permita tomar decisiones cada vez más informadas y desarrollar autonomía en el manejo de su dinero”, alertó Ualá.
Herramientas gratuitas disponibles
- Equifax: Conecta y Aprende, plataforma gratuita con módulos sobre finanzas personales, identidad digital, ciberseguridad y estafas con IA.
- Santander: contenidos sobre billeteras, inversiones, apuestas y tecnoadicciones, además de charlas, materiales y un curso con la UCA para docentes.
- Banco Patagonia: Vos y Aprender a ahorrar, con talleres sobre ahorro, inversiones, billeteras y planificación, más iniciativas junto con Junior Achievement.
- Naranja X: Hablemos de Plata | El desafío, contenidos educativos y un próximo curso online gratuito con Grupo Galicia, Eidos Global y certificación de la UBA.
- Ualá: Aula Ualá, con contenidos gratuitos sobre presupuesto, ahorro, inversiones y seguridad digital.
- Takenos: propuestas de formación para quienes cobran del exterior y quieren empezar a invertir.
- Berry: práctica durante 30 días con una posición valuada en US$100 sin arriesgar capital propio.
- CAF: recursos como categorización de gastos, alertas, límites, simuladores e información sobre costos.
- IOL Inversiones: contenidos sobre presupuesto, perfil de riesgo y alternativas para distintos plazos.




